Vamos jugando un poco y luego un poco más…

Esta vida puede romperte en cualquier momento, es dura, no siempre es justa, esa es la verdad, no todos nuestros sueños se hacen realidad siempre (o por lo general no al instante en que los soñamos) ni son para siempre aquellos que un día logramos manifestar…



Por otro lado todo esto tiene su grado muy profundo de perfección sutil y divina y si alcanzamos a pararnos en esta tesis el tiempo suficiente vamos a poder reconocerlo, el ejercicio es fácil hay que recordar un evento del pasado (tiene que haber una buena distancia entre el mismo y el presente) que nos doliera, donde pensamos que perdíamos algo que un sueño se rompía, y al paso del tiempo algo mejor, diferente (pero más nosotros) llegó a nuestra vida, o tomamos una importante decisión a partir del evento o más interesante y maravilloso aún nos quedamos con una gran lección  que nos transformo como seres humanos…

Y esta es la invitación vamos a jugar a que todo eso está bien y a que amamos que así sea la vida, y luego juguemos este juego un poco más hasta entonces vivir bajo una filosofía de libertad, liberando a la vida de cumplir nuestros caprichos y por el contrario apreciando su vaivén perfecto en el que todas las piezas del tablero toman su lugar… 

¡Abrazos!