Una pequeña, adorable y de pelo bicolor: Millianna Digno

         
Por: Redacción

Una pequeña, adorable y de pelo bicolor: Millianna Digno. La familia Digno, de Ridgeland, Carolina del Sur, comparte un raro rasgo genético, que ha pasado de madres a hijas durante tres generaciones. Se trata de un gran mechón de pelo blanco situado en el flequillo.



Hay rasgos físicos demasiado característicos en las personas que subsisten generación tras generación en la herencia familiar. Lo típico de tienes el cabello rizado de tu madre o lo rubio de tu padre, o los ojos del abuelo, pero el caso de Millianna es claramente uno de esos que sorprenden por su peculiaridad.

La poliosis o falta del pigmento del cabello y de la piel circundante, puede estar provocada por diversos síndromes genéticos, entre ellos el vitiligo. Si bien puede ser hereditario, desconocemos cuál es la probabilidad de que se presente exactamente en el mismo lugar. Puede darse en el pelo del cuero cabelludo, cejas o pestañas, debido a la falta de pigmento en la epidermis. 

El color del cabello viene de los melanocitos que se encuentran en el folículo piloso. Estas células dan al pelo su pigmento adecuado. Los melanocitos reducen el funcionamiento a los 40 años y el pelo empieza a cambiar de color. Cuando el funcionamiento de los melanocitos se detiene totalmente todo el pelo puede volverse blanco. Se desconoce como se desarrolla y aparece de poliosis pero se cree que se deben producir cambios anormales en los melanocitos que son responsables de la pigmentación de color.

Debido a que la abuela de los Digno fue adoptada, la familia no está segura de si su extraña marca de nacimiento se remonta aún más en el tiempo. En cualquier caso, es un rasgo genético del que se sienten especialmente orgullosos y por eso han decidido presentar al mundo a Millianna, su último milagro familiar. Una pequeña, adorable y de pelo bicolor, Millianna Digno.  En cualquier caso, y tras crecer con esta misma afección, su madre tiene claro que educará a Millianna para apreciar sus diferencias y no lamentarse de ellas.