Top 5 Consejos que recibí antes de ser Mamá, que si me funcionaron y amaría compartir…

  1. (Mi favorito) Me lo dió Jordi Director de la Editorial Tusquets en España: “Lleva a tus hijos desde pequeños a todos lados, así aprenderán a comportarse en todos los sitios y serán parte activa en tu vida y bienvenidos en todo lugar”…, Uff mi favorito porque si algo me llena de orgullo de mi hijo Iam, es que se comporta y siempre ha sido así divino, en su tono de voz, en su control de sí mismo, en su educación para con su entorno, y hoy veo a Elah, mi pequeña de 8 meses entrando en esa energía.
  2. (Uno poderoso que también ha tenido gran efecto) Este fue un regalito de mis queridos Ivan y Larisa Mozo, Directores de Editorial Urano. Pon libros a su alcance, Iam tiene su pequeña biblioteca a su nivel y adora tomar libros de ella, y es sin duda un amante de los libros.
  3. También consejo de mi querido Ivan Mozo: “Cántale (yo recibí el consejo desde que Iam crecía en mi vientre y desde ahí lo he aplicado pero funciona en otras etapas), elige una canción que se convierta en su propio himno, es un recurso siempre” Uff otra de mis joyas de la corona, con Iam fue “Is this love” de Bob Marley y Elah tiene su propia canción que yo le inventé, que ahora claro comparte con Iam, es increíble que hasta deje de llorar cuando se la canto, es nuestra clave de “aquí estoy” es de verdad un puente inmediato a su corazón.
  4. Ni mi esposo ni yo logramos recordar quién nos dio este consejo pero ¡LO AMAMOS!: “No evites los ruidos o la luz prendida para que se duerma.” También esto lo aplicamos desde que Iam nació, incluso hacíamos ruido al propósito a su lado, por supuesto no siempre, y hoy vemos los maravillosos resultados, él duerme plácidamente pase lo que pase y sobra decir cuanto facilita esto la vida.
  5. Éste hermoso consejo me tomó tiempo entenderlo y hoy lo repito a cuanta futura mamá conozco: “El pecho es paz” por supuesto es un consejo de mi amada partera Laura Cao. Me tomó tiempo entenderlo porque cuando me lo dijo Iam seguía creciendo en mi vientre y honestamente la lactancia no ocupaba prioridad alguna en mis pensamientos del día a día. Que una mamá diera pecho a un bebé de un año me parecía una locura por decir lo menos.  Pero cuando Iam nació y comenzamos juntos el camino sagrado de la maternidad uno de mis primeros pensamientos fue (para mi sorpresa), que le daría por lo menos un año de pecho, esto fue porque Glenda Furzyfer una de mis doulas favoritas y querida amiga me dijo que la primera vez que se iba a enfermar es cuando le dejara de dar pecho, así fue que mi vaga idea de embarazada primeriza de darle pecho ocho meses murió instantáneamente cuando hice cuentas y ví que seria en diciembre, Iam es de abril, pensé “cuando vuelve a hacer calor” y me respondí “en abril”, así es que desde mi arranque con la lactancia sabía que quería llegar al año. Una vez que pase su primer cumpleaños, ni cuenta me di cuando ya iba en dos años ocho meses de lactancia. Entonces entendí que claro que el pecho es paz. Gozaba de un amoroso bebé lleno de paz que en todo momento, en cada cambio de los 0 a los 6 meses. De los 6 meses al año, del año, empezando a caminar, a decir sus primeras palabras, a frustrarse en el camino para alcanzar estas pequeñas grandes metas siempre había tenido el pecho, siempre había tenido esa conexión poderosa entre él y yo, siempre esa paz.