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Técnica del sándwich para cambiar la conducta de los niños

  • Se trata de una técnica sencilla y positiva, que refuerza la seguridad y la autoestima del niño y lo hace sentir importante, lo motiva a tomar decisiones y le otorga responsabilidad sobre sus actos. La técnica del sándwich es adecuada para utilizarla con niños y niñas de cualquier edad.

Técnica del sándwich para cambiar la conducta de los niños. Constantemente los padres nos hacen consultas sobre cómo pueden cambiar ciertas conductas en sus hijos que consideran o son inadecuadas: niños que pegan, muerden, gritan, no obedecen, mienten, hacen berrinches por todo… Investigando un poco sobre las herramientas disponibles encontramos la llamada “técnica del sandwich”, que no tiene fundamento en los castigos, sino en los elogios y el reconocimiento de lo que el niño hace bien…

La técnica del sándwich se basa en conseguir un cambio mediante una crítica constructiva o el reconocimiento de las conductas, actitudes o actos “positivos” de los niños. Se trata de que antes de lanzar un mensaje negativo al niño, puedes suavizar ese momento con un elogio, seguir con la solicitud del cambio de conducta y luego terminar con un mensaje positivo. La psicóloga Elia Roca explica que para conseguirlo, debemos respetar estos 3 pasos: 

1. Emitir un elogio sincero. Antes de lanzar al niño la petición de un cambio de conducta, debes empezar por un reconocimiento positivo o elogio corto y sincero, que el niño pueda entender. Por ejemplo: “Te amo. Eres muy inteligente…”

2. Petición del cambio de conducta. Después del elogio debes plantear la necesidad de que cambie de conducta. Para ello, espera unos segundos desde que lanzaste el elogio y añade un ‘pero’… “Te amo. Eres muy inteligente…, pero”, inmediato comunica tu deseo de que quieres y necesitas que cambie de conducta: “Te amo. Eres muy inteligente, pero necesito que comprendas que pegar no es correcto y que daña a otros…”. Después de hacerle llegar tu petición, debes explicarle por qué: “Te amo. Eres muy inteligente, pero necesito que comprendas que pegar no es correcto y que daña a otros, porque cuando lo haces generas un problema que también te afecta a ti” Y a continuación le dices lo que necesitas que haga: “Me gustaría que cuando sientas ganas de pegar, pienses que eres muy inteligente, que tienes derecho a enojarte, pero no a pegar y que te amo!…

3. Agradecimiento. Siempre hay que terminar con un mensaje positivo, por eso, después de pedir el cambio de conducta, debes terminar agradeciendo algo: “Agradezco que me escuches al decirte esto y que trates de cambiar”. No hay que dar por hecho que los niños deben comportarse bien porque es su obligación, deben saber que los adultos somos agradecidos ante un buen comportamiento. Siempre que un niño es capaz de modificar su conducta, debe aprender que no lo hace para satisfacer a los padres y ya está, sino porque es necesario aprender un buen comportamiento para mejorar las habilidades.

Se trata de una técnica sencilla y positiva, que refuerza la seguridad y la autoestima del niño y lo hace sentir importante, lo motiva a tomar decisiones y le otorga responsabilidad sobre sus actos. La técnica del sándwich es adecuada para utilizarla con niños y niñas de cualquier edad.

Empezar la corrección con un elogio le recuerda al niño que es importante, amado y que hace muchas cosas de manera adecuada y el recordatorio te sirve a ti también.

 

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