“Sin regateos, necesitamos cambiar radicalmente nuestra dieta”: INSP

El Instituto Nacional de Salud Pública advierte que el actual sistema agroaliemtario contribuye a la degradación del planeta y a la pandemia de obesidad. 

Su director, Juan Rivera Donmarco, al participar en una de las conferencias del informe técnico de la pandemia sobre COVID 19 en México, alertó que de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, nuestro país es uno de los países con mayor consumo de bebidas azucaradas y alimentos industrializados y al mismo tiempo el consumo de verduras, frutas, leguminosas y cereales altos en fibra está por debajo de las recomendaciones de guías alimentarias.



Lamentó que aunque en México contamos con una amplia variedad y acceso a alimentos tradicionales de alta calidad nutricional como frijoles, pepitas o tortilla nixtamalizada los niveles de desnutrición de los mexicanos son dramáticos. 

El doctor Rivera sostuvo que mejorar la calidad de los alimentos que se consumen se trata de una responsabilidad que no es única del gobierno, sino en la que deben participar “la sociedad civil, la academia, medios de comunicación, del sector privado” y convocó a todos estos sectores a hacerlo ya “sin regateos”.

Adelantó que un sistema alimentario saludable y sostenible debe fomentar la producción, distribución y abasto de alimentos frescos con el menor procesamiento posible. 

Hacerlo además de garantizar la seguridad alimentaria de los mexicanos, apoya a pequeños productores y fomenta procesos de producción sostenible.

Agregó que con la pandemia cobra mayor importancia enfrentar las enfermedades que cada año provocan casi la mitad de las muertes del país: diabetes, enfermedades cardiovasculares y el cáncer, todas realacionadas con la mala alimentación principalmente.

En México 75 por ciento de los adultos presentan sobrepeso u obesidad.

QUÉ HACER EN LO INDIVIDUAL: 

  • Duplicar el consumo de frutas, verduras, leguminosas y oleaginosas.
  • Lácteos, sólo evitar los que con tienen azúcar
  • Reducir las carnes rojas y al mínimo posible los embutidos.
  • 97 por ciento el consumo de bebidas azucaradas, pues representan el 10 por ciento del total de comida que ingerimos los mexicanos.
  • Los productos ultraprocesados que actualmente representan el 15 por ciento de la dieta de un mexicano promedio, debe reducirse a 5 por ciento.
  • Calorías discrecionales (golosinas, antojitos y otras licencias alimenticias) que actualmente ocupan 27 por ciento del total de comida que ingerimos, bajarla al menos a la mitad.

QUÉ HACER DESDE EL GOBIERNO 

El titular del INSP recordó que recientemente se anunció en el gobierno federal la conformación del Grupo Interdisciplinario en Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad que tiene como objetivo crear un sistema agroalimentario que no sólo cuide la salud de los mexicanos sino el equilibrio ecológico.

Está conformado por secretarías y organismos gubernamentales y cuyo plan contempla:

  • Fomentar la producción, distribución y abasto de alimentos saludables,
  • Apoyar a pequeños productores
  • Promover prácticas agroecológicas libres de herbicidas dañinos.
  • Imponer gravámenes a alimentos y bebidas de baja calidad nutricional
  • Etiquetado frontal de advertencia
  • Promover la aprobación de restricciones a la publicidad de alimentos dirigida a niñas, niños y adolescentes
  • Estrategia de salud escolar que involucre actividad física
  • Incrementar la disponibilidad de agua potable no embotellada
  • Atención prenatal y fomento de la lactancia materna
  • Supervisar la salud de los primeros mil días de vida de los bebés.
  • Orientación alimentaria a través de guías que integren alimentos accesibles y nutritivos.