¿Quieres un verano sin pendientes? Organízate ya y disfruta la vacación

         
Por: Natalia Herranz

¿Quieres un verano sin pendientes? Organízate ya y disfruta la vacación… Se acabaron las clases y estoy en trance hacia el #modovacacional.

Con o sin viajes, a mí me encanta el verano. Por un lado, la indescriptible alegría de ya no tener que madrugar. Por otro, el cambio de ritmo en la vida cotidiana. Y en medio de todo eso, un montón de posibilidades por delante. Algunos suertudos harán maletas, otros simplemente tendrán tiempo de descansar y de recuperarse. Hay muchas cosas por hacer, desde museos y parques, tomar alguna clase padre, sentarse a leer o armar por fin planes con los amigos que no hemos podido ver durante la vorágine de la vida diaria. Cada quién sabe lo que le gusta y quiere hacer. El chiste es organizarse y planear para aprovechar el tiempo y disfrutarlo más.

Yo siento como si de pronto me bajara de una moto a toda velocidad. Desacelero y no sé bien a qué hora pasó otro ciclo escolar. Lo que descubro es que los pants del uniforme que estaban larguísimos en agosto pasado ahora le quedan rabones a mi escuincle que, por cierto, ahora resulta que tiene pelos en la cara. Por ahí encuentro los restos mortuorios de una pobre mochila que fue arrastrada sin piedad durante 10 meses. Respiro profundo y agarro ánimos para cerrar un ciclo. Confieso que aunque me encantaría ser de los afortunados que están preparando maletas para lanzarme a algún destino, también disfruto enormemente estar por fin en mi casa con calma y sin tanta prisa. Me dan ganas de arreglar, reacomodar y depurar desde el escritorio hasta la despensa. Y me alegra enormemente descubrir que no soy la única loca con la bacteria de la depuración activada: ayer, mi otra escuincla sufrió un ataque de orden y desapego y se puso manos a la obra para sacar, tirar y donar. Y es infalible: la sensación de alivio y ligereza que resulta es una delicia. Como que queda uno listo para pasar a lo que sigue.

Por eso, me parece un buen momento para dedicarle tiempo a cerrar lo que acabó y prepararnos para recibir lo que vendrá. Es julio, la mitad del año, y el fin del  ciclo escolar es un corte contundente en el calendario. Ya sé que los pendientes nunca se acaban, pero ocuparnos de ellos con anticipación sí ayuda a sacarlos de la cabeza. Estamos súper a tiempo de palomear la lista para poder entonces dedicarnos, sin preocupaciones, a disfrutar cualquier plan que se nos antoje.

Para empezar, les comparto una lista que puede ayudarles a organizarse mejor:

  1. Lo primero es sacar la ropa. Separa lo que sirve para el próximo ciclo, lo que resiste todavía el curso de verano, lo que pasa al hermano menor y lo que de plano quieres regalar . Aprovecha y saca todo del closet, limpia bien las repisas y aspira los cajones. Después de sacar lo que se va, acomoda todo muy lindo. Es el mejor incentivo para que tus hijos mantengan las cosas ordenadas. 
  2. Es el momento de hacer una lista de la ropa que les hace falta: desde chones y calcetines hasta jeans, chamarra y sudaderas. Vayan planeando las compras y recuerden que vale la pena aprovechar las baratas de verano (Esas están ahorita. ¡YA!). Si van de uniforme al colegio, revisen si la libran bajando el dobladillo y tampoco dejen la compra para el último día antes del regreso a clases.
  3. Manda a hacer las etiquetas para marcar la ropa (de las que se planchan o las que se cosen se consiguen sin problema en papelerías y “reparadoras de calzado” pero suelen tardar 1 semana en entregarlas) y aprovecha para ir marcando poco a poco todo lo nuevo. También es el momento para llevar a arreglar dobladillos, zapatos, coser las mochilas (y de una vez revisen que las maletas que usarán en las vacaciones no necesiten un cambio de cierres o alguna costura).
  4. Depuren lo que haya sobrevivido del material escolar. Ojo: no les pasa nada a los niños  (ni a las adolescentes) si vuelven a usar la misma pluma o las mismas tijeras el año que viene. Nadie se muere si repite mochila o lonchera… que los niños aprendan a ahorrar y reutilizar su material. Vean qué rescatan (a muchos cuadernos que quedaron a medias se le pueden quitar las hojas y cortarlas para los recados o para dibujar), qué donan (en iglesias y casas hogar van a agradecer sus donativos de material escolar pero porfa todo limpio) y qué tiran. Es muy necesario lavar las mochilas y loncheras “a conciencia” antes de guardarlas o donarlas (no se les vaya a quedar el pedazo de torta en el cierre de atrás y en septiembre se les aparece un alien).
  5. Compren su material nuevo lo antes posible. Háganlo con tiempo para poder marcar todo y forrar los libros y  cuadernos. (Si de plano no te alcanza la vida porque sigues chambeando, en varias papelerías, chicas y grandes, puedes dejar tu lista y te la surten en un par de días).
  6. Saquen YA la cita para llevar a los niños al pediatra y al dentista (aunque no estén enfermos, al menos 1 vez al año al pediatra y 2 al dentista). Recuerden pedirle la carta de buena salud que pide el colegio al reingresar en agosto. También pasen al optometrista. Una revisión anual es ideal.  Y, por qué no, quizá es buen momento para agendar o el check up que llevas arrastrando desde enero.
  7. Aprovecha que no hay tantas actividades y que probablemente salgas a carretera para mandar antes el coche a servicio. (Ojo con la verificación, ya empezó la segunda vuelta del año). También puedes aprovechar para darle una pulida y encerada y protegerlo de las lluvias.
  8. En cualquier tarde que no tengan plan, ordenen el área de tareas: revisen los cajones del escritorio, depuren y ordenen la mesa de trabajo, resurtan lo que haga falta de papelería. Dejen el estudio o escritorio listo para empezar el nuevo ciclo en orden.
  9. De una vez saquen fotos tamaño infantil y tamaño credencial a sus chamacos. Seguro les piden a la hora de re-inscribirlos en el colegio, ballet, karate, natación…
  10. Si van a salir,  revisen los vencimientos de visas y pasaportes. Escaneen sus documentos importantes y guarden ese archivo en su mail. Nunca sobra una versión electrónica que se pueda accesar desde cualquier parte del mundo.

Si se sacan estos “pendientitos” de encima lo antes posible, van a poder desagobiarse mejor. Disfruten sus vacaciones, descansen y bájenle al acelere. Hagan planes, cocinen juntos, vean pelis, vayan a andar en bici. También se vale solo estar. Dense tiempo de pasar tiempo de calidad con sus hijos, en verdadera presencia y disfrútenlos.

Espero que esta lista les sea de utilidad. Vuelvo pronto con más ideas para organizarnos mejor en la vida cotidiana y así poder disfrutar más el día a día.

Natalia Herranz

Artesana del Bienestar / Health Coach

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