Qué es y 5 mitos sobre el piso pélvico después del embarazo

         
Por: Redacción

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es sostener los órganos pélvicos (vejiga y uretra, útero y vagina; y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su  funcionamiento.



Esta estructura anatómica tiene forma de un “puente colgante”. En este puente imaginario tendríamos el hueso sacro en un extremo (donde finaliza la columna vertebral) y en el otro lado el pubis. Los “cables suspensorios”, que gracias a su tensión adecuada mantendrían el puente firme, serían principalmente los ligamentos de sostén.  

Estos ligamentos del suelo o piso pélvico unen las estructuras óseas con los órganos pélvicos, que se encontrarían colgando de este puente. El suelo del puente lo forma un plano muscular (concretamente el músculo elevador del ano) y una lámina de tejido conjuntivo (es el tejido que en nuestro organismo proporciona sostén, donde encontramos fibras de colágeno ordenadas en paralelo, a modo de lámina; en el caso del suelo pélvico se llama fascia endopélvica).

Un suelo pélvico debilitado puede provocar incontinencia urinaria, prolapsos, disfunciones sexuales o dolor lumbar, ¡atenta a estos síntomas!

Hay todo tipo de tabúes y mitos sobre el piso pélvico… de “allá abajo”, sobre todo después del embarazo. La especialista Meagen Satinsky arroja algo de luz sobre cinco mitos sobre el suelo pélvico.

1 – La orina “que gotea” es sólo una parte de ser una mujer

Muchas mujeres piensan que es normal perder un poco de orina… especialmente si han estado embarazadas o han pasado por la menopausia y sucede cuando se hace un esfuerzo, se carga algo pesado o simplemente nos reímos y esto, honestamente no da risa. La incontinencia urinaria no es normal y se considera una condición médica que puede ser tratada por un fisioterapeuta que se especializa en la salud de la mujer. Abordar cosas como la postura, la respiración y un poco de educación sobre su piso pélvico puede hacer maravillas. Mientras más pronto lo abordes con tratamiento, mejor será el resultado.

2 – Los Kegel se hacen deteniendo el flujo de orina

¿Alguna vez te han dicho algún profesional de la salud que intentes hacer Kegels para ayudar a resolver una vejiga con fugas o la sensación de presión en la pelvis? No es un consejo malo. Pero, ¿cómo sabes si lo estás haciendo bien?, no es tan simple, pero con un poco de más práctica se puede asegurar que uno está haciendo el movimiento correcto. La manera común de revisar como podemos contraer voluntariamente los músculos del suelo pélvico es interrumpir el flujo de orina, pero la verdad es que metalizando el ejercicio es mejor hacer cuando estamos en otra situación para evitar infecciones.

3 – Hacer Kegels tanto como sea posible es la mejor manera de fortalecer su piso pélvico

Incluso cuando se trata de fortalecer los músculos. ¡De hecho, contrariamente a la comprensión popular, hacer demasiados Kegel (o fortalecimiento del piso pélvico) o apretar demasiado fuerte o en los lugares equivocados en realidad puede resultar en músculos pélvicos que son tan fuertes que olvidan cómo relajarse! Piense en cómo se siente cuando ha estado bajo mucha presión durante un período de tiempo sin alivio. ¡Bueno, tus músculos se sienten de la misma manera y necesitan un descanso!

4 – El sexo no debe doler

El sexo nunca debe ser doloroso. No debe doler. No importa si has tenido un bebé, o si estás en la menopausia, o si acaso hace mucho tiempo que no tienes relaciones sexuales. Hay varias causas de dolor pélvico durante el coito. Incluso hay una palabra para ello: vaginismo. Cuando los músculos del piso pélvico se contraen involuntariamente y entran en espasmo, esto puede crear una tensión no deseada en el suelo pélvico. Determinar los factores desencadenantes (posturales o de otro tipo) y cómo relajar eficazmente estos músculos puede ser una herramienta muy eficaz para tener sexo divertido y sin dolor.

5 – Los kegels y la salud pélvica son sólo preocupaciones para las mujeres que han estado embarazadas

La salud pélvica es importante para todos, independientemente de la edad o del sexo, es decir; es importante para hombres y mujeres, el embarazo y la historia de nacimiento, el estado de actividad sexual, los hombres también tienen un piso pélvico, con una anatomía ligeramente variada, por supuesto. Aunque no hay duda de que el embarazo y el parto pueden dejar el suelo pélvico un poco confundido, las nuevas mamás no son las únicas personas que deben prestar atención. La disfunción pélvica (por ejemplo, los músculos que son demasiado fuertes o débiles) puede afectar cosas como dolor de espalda y cadera, comodidad y facilidad con sentarse durante largos períodos de tiempo e incluso dolor en el cuello o mandíbula.

Fuente y desarrollo : Evolutionvt.com

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