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México y AL están en una temporada de convivencia de varias enfermedades epidémicas que aumentan el riesgo del COVID 19: OPS

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, filial de la OMS, nuestro país avanza a su máximo apogeo de la pandemia y varias circunstancias podrían incrementar el daño.

Jean Marc Gabastou, asesor en emergencias de la Organización, comentó que las protestas que se registraron en fechas recientes donde se abandonaron las reglas de sana distancia podrían incrementar el número de contagios en los próximos días.



Asimismo, la temporada de huracanes que comenzó el pasado 1 de junio y que en México ya dos fenómenos (Amanda y Cristóbal) han tocado territorio mexicano dejando  varias personas damnificadas debido a las inundaciones y que a su vez se han tenido que instalarse en albergues.

“Hay un riesgo de expansión del coronavirus a través de este tipo de evento, huracanes, además sabemos que los desastres provocan la propensión de enfermedades de otras enfermedades contagiosas (…) Estaríamos conviviendo con varias enfermedades con potencial epidémico que a su vez aumentaría el riesgo COVID”, alertó.

Abundó que es complicado que en albergues se mantengan las condiciones óptimas de sana distancia e higiene que requiere la prevención del COVID 19.

La ONU alertó que la pandemia también está incrementando la posibilidad de una emergencia alimentaria mundial

El Secretario General de este organismo, Antonio Guterres afirma que las repercusiones de la eventual hambruna serán de largo plazo para cientos de millones de personas si no se toman acciones

Convocó a los gobiernos a tomar medidas inmediatas para salvar vidas pues la crisis causada por el COVID 19 aumentará la cantidad de personas que sufren hambre o desnutrición.

Recordó que en el mundo hay 7 mil 800 millones de habitantes y de ellos más de 820 millones de personas pasan hambre. Asimismo, 144 millones de niños menores de 5 años, 20 por ciento del total mundial, tienen desnutrición.

Con la pandemia, 49 millones de personas más podrían caer en extrema pobreza, por lo que Guterres llamó a los líderes del mundo a una acción inmediata.

Al presentar el Informe de políticas sobre la seguridad alimentaria, destacó las tres conclusiones a las que se llegó:

  1. Debe haber una movilización para salvar vidas y medios de subsistencia, sobre todo donde haya mayor riesgo, lo que implica la designación de los servicios alimentarios y de nutrición como esenciales, así como la protección adecuada a los trabajadores del sector de la alimentación.
    También quiere decir mantener la asistencia humanitaria a los grupos más vulnerables y llevar alimentos a los países con crisis alimentaria. Por su parte, los gobiernos tienen que apoyar más la producción, el transporte y la comercialización de comida en los mercados locales, además de asistir a la población más pobre y atender las necesidades de liquidez de los pequeños productores y las empresas rurales.
  2. Hay que reforzar los sistemas de protección social para la nutrición por medio de programas nacionales que salvaguarden el acceso a alimentos seguros y nutritivos, especialmente para los niños y otros grupos de riesgo. En este punto se incluye el apoyo a los niños que ya no reciben las comidas escolares.
  3. Se debe invertir en el futuro para construir un mundo más inclusivo y sostenible con sistemas alimentarios que atiendan mejor las necesidades de los productores y trabajadores del rubro y que, además, brinden un acceso más justo a alimentos sanos y nutritivos a toda la población para así poder erradicar el hambre.
    Los sistemas sostenibles suponen una relación equilibrada y armónica con la naturaleza. Actualmente los sistemas alimentarios producen hasta el 29% de las emisiones de gases de efecto invernadero y afectan la biodiversidad.