Más sexo significa más felicidad

¿Más sexo significa más felicidad? Descubre lo que dice este estudio al respecto

De acuerdo con la vox populi, el sexo vende. Por ello, a donde sea que volteemos, siempre somos testigos de algún estímulo erótico que nos recuerda “lo poco sexuales (e inclusive sensuales) que somos”; como si se nos obligara a convertirnos en objetos sexuados, independientemente de nuestro propio deseo o excitación. Inclusive, se dice que el mundo, en general, sería mejor si las personas intimaran más en el plano sexual; sin embargo, ¿qué dice la ciencia de ello?

Si bien se ha encontrado una relación directa entre tener prácticas sexuales (seguras y protegidas) y la sensación de complacencia tanto con uno mismo como con el mundo, la realidad es que más sexo no equivale a mayor felicidad según informa estudio. Para llegar a esta conclusión, Carnegie Mellon University reclutó a 64 matrimonios heterosexuales adultos, y se les preguntó acerca de la frecuencia de su vida sexual, el placer que conseguían de ellos y el nivel de felicidad general que ellos percibían en su vida diaria; a continuación se les pidió que mitad de las parejas –escogidas al azar– continuaran sus vidas como usualmente lo hacían, al resto, que aumentaran la frecuencia de prácticas sexuales al doble (es decir, si tenían sexo una vez al mes, hacerlo dos veces; tres veces a la semana, seis veces).



A lo largo de la investigación, los participantes realizaron diario un cuestionario en línea durante 90 días (la duración total del experimento) para conocer así la calidad de la práctica sexual así como de sus estados de ánimo. En conclusión, algunas parejas del grupo experimental realmente logró doblar la frecuencia sexual… En total, el 40 por ciento lo logró.

Sorprendentemente, este hecho no aumentó la felicidad de los participantes… De hecho, ¡la disminuyó!

Especialmente, la calidad del sexo, así como la energía y el entusiasmo al respecto. Tanto hombres como mujeres con mayor frecuencia de prácticas sexuales realmente no tuvieron mayor diversión…

Parece ser que tener tener relaciones sexuales por razones que no sean porque uno quiere (y le gusta) el sexo, afecta la calidad del acto sexual así como en el estado de ánimo: “Concentrarse en la calidad, y no tanto en la cantidad, puede mejorar la percepción de la felicidad.”