Los refrescos ¿son veneno? Antes de la pandemia, provocaban la muerte de 40 mil al año

Industrias refresqueras acusan al Doctor Hugo López Gatell de satanizar sus productos, no obstante estudios independientes revelan lo dañinos que son para la salud humana, especialmente en la infancia.

La semana pasada, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud dijo en la conferencia que encabeza para dar la actualización de la COVID 19 en México, “¿para qué necesitamos el veneno embotellado, el de los refrescos? ¿Para qué necesitamos donas, pastelitos, papitas que traen alimentación tóxica y contaminación ambiental?”



Foto: El Poder del Consumidor

Esto generó la reacción de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) y acusó al funcionario de estigmatizar y satanizar la industria que afirman “cumple con todas las normas y regulaciones en México”.

En un comunicado, incluso se aventuran a decir que las declaraciones de López Gatell “podrían configurar violaciones a derechos constitucionales y tratados internacionales“. Agregaron que lo que busca es “encontrar un enemigo público a quien responsabilizar ante la crisis sanitaria”.

Denunciaron que en los últimos meses, dicho funcionario ha señalado injustamente a la industria refresquera como la causa de la epidemia de obesidad y sobrepeso, pero aseguran que esto es un problema “multifactorial” en el que sólo asumen 5.8 por ciento de la responsabilidad.

No obstante, no sólo ha sido el titular de la estrategia epidemiológica en México, diversas instancias de la ONU, como FAO y UNICEF, también han identificado el alto consumo de productos ultraprocesados (comida chatrra) y de bebidas azucaradas como responsables de la vulnerable situación de salud de la población.

En Marzo pasado, el representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Cristian Morales, calificó como peligrosa la combinación que vive México con la coexistencia de altos niveles de diabetes y enfermedades relacionadas con la obesidad y la COVID 19.

Por su parte, la Alianza por la Seguridad Alimentaria, un colectivo de varias ONG’s que se han destacado por su activismo en obligar a las industrias productoras de comida chatarra a someterse a regulaciones más estrictas, también señalan que estas empresas “no sólo tienen una gran responsabilidad en las epidemias de obesidad y diabetes, la tienen claramente en el debilitamiento del sistema inmunológico frentel al COVID 19″.

El Poder del Consumidor, que califica a la industria de bebidas azucaradas como “uno de los mayores atentados a la salud de los mexicanos“, recuerda que antes de la pandemia, el consumo de bebidas azucaradas provocaba la muerte de alrededor de 40 mil personas al año, de acuerdo con el estudio publicado en 2019 en la revista International Journal of Obesity