Los niños deben reencontrarse con la felicidad de ser libres

Actualmente ya no ves a niños y niñas jugando en la calle. Las circunstancias cambiaron y uno de los factores principales es que ya no necesitan aventurarse fuera de casa para encontrar entretenimiento o siquiera salir para socializar con sus amigos. Aplicaciones, a través de dispositivos electrónicos, les ofrecen esas y un sinfín de posibilidades, sólo con mover un dedo.

Sin embargo, que los niños practiquen algún deporte o tengan algún pasatiempo al aire libre es algo más que entretenimiento, porque cuando salen de casa, ya sea para correr, jugar fútbol, o simplemente caminar en el parque, es bueno para la salud de los pequeños. Son múltiples beneficios que aporta a su cuerpo el pasar tiempo en el exterior.



Por ejemplo, al realizar una actividad física se generan endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad, y se ha comprobado que el cerebro segrega mayor cantidad de estas hormonas cuando el deporte se hace al aire libre que en un espacio cerrado, porque recibe estímulos mentales y visuales constantemente.

También mejora la obtención de vitamina D, ya que el cuerpo produce esta vitamina cuando la piel se expone directamente al Sol, por lo que pueden aprovechar las horas de Sol para hacer deporte y así influir positivamente a fijar el calcio y el fósforo para la formación saludable de los huesos. Además, estudios más recientes han demostrado que la exposición a rayos ultravioleta de individuos sanos consigue una reducción mantenida de la presión arterial.

Otro beneficio es que elimina la fatiga, porque el medio ambiente provee al sistema nervioso de diversos estímulos agradables que sirven de distracción y reducen la conciencia sobre las sensaciones fisiológicas o emociones negativas, como el cansancio y dolor. Esto ayuda a aumentar la cantidad de actividad física realizan y la motivación para continuar.

Del mismo modo, las actividades en el exterior son beneficiosas para la biomecánica del cuerpo. Que corran en circuitos naturales o rodados de árboles les permite ejercitar de mejor manera todos los músculos y tendones de sus extremidades al tener que cambiar de dirección o pasar por desniveles y al estar presente la resistencia natural del viento, les permite quemar una mayor cantidad de calorías.

Además, el aire fresco hace que se aumente la vitalidad y fuerza. Cuando se entrena al aire libre, ya sea en parque, bosques o áreas verdes, se toma oxígeno puro para alimentar las células y ayudar a la lucha contra enfermedades.

Así que, practicar deporte al aire libre es fácil. Caminar, correr o ir en bicicleta son actividades gratuitas y de fácil alcance, y actividades en equipo como fútbol o básquetbol que necesitan una infraestructura, son el motivo perfecto para salir de casa y buscar un nuevo espacio recreativo. ¡Ayudemos a los niños a reencontrarse con la felicidad de disfrutar la libertad!

Colaboración de EARTHGONOMIC