La maternidad cuando no hay un padre presente… (un desahogo)

La maternidad no es un tránsito sencillo, una de nuestras seguidoras nos ha compartido este pensamiento a manera de desahogo… Es posible que algunas otras mujeres se encuentren en su situación o que hayan transitado antes por ese lugar…

“Mamitas disculpen la biblia, tan sólo necesitaba desahogarme y poder leer algún consejo:



Me niego definitivamente a aceptar el pensamiento machista que te obliga a creer que sólo la mujer debe asumir la maternidad y lo fácil que todo el mundo la juzga por la mínima situación. Pero al tratarse del hombre y de como los “hombres” “no saben criar porque eso es tarea de la madre” y “no” son tan necesarios en la vida del hijo no pasa nada. El “hombre” no es juzgado si siendo “padre” sale a “reuniones” con sus amigos (porque tratándose de ellos, no son fiestas, sino reuniones casuales y necesitan su espacio porque “son hombres”), no pasa nada si prefiere irse al gimnasio en lugar de pasar un par de horas al día con su hijo, no pasa nada si decide no estar en su vida unos años (porque un par de años “no son nada cuando tienes el mundo esperándote”) y pretende luego regresar con mil regalos en las manos exigiendo que su hijo lo llame Padre. (¿Qué pasaría si esa fuese yo ? -¡Inaceptable! )

En mi vida “ese hombre” con el fin de no asumir su responsabilidad se fue de viaje a otro país apoyado por su madre dos meses antes de que su hijo naciera (porque es joven y merece disfrutar la vida) y regresó a conocerlo cuando tenía ya dos meses de nacido para enterarse de que su salud no era la mejor y que debía ser operado, pero no le dio importancia porque su madre le aseguró que era una cosa de nada. Ese hombre me rechazó mil veces cuando le pedí que nos casáramos y que viviéramos juntos. (Ahora entiendo por qué: además de que simplemente no me quiere, ser padre jamás estuvo en sus planes, y antes de serlo él y su madre ya tenían sueños y planes para su vida que no va a dejar de cumplir tan solo por este “pequeño inconveniente”).

Ese padre que se aseguró de que nadie de su círculo social supiese que tiene un hijo y que vive su vida sin preocupación alguna porque sus padres compran las pocas cosas que le da a su hijo. Ese padre que frente a su familia finge ser honorable y amoroso mientras que cuando su hijo llora pierde la cabeza; ese padre que jamás ha perdido el sueño por calmar una fiebre y que siempre desaparece en los malos momentos. Él me ha llamado mala madre por haberlo dejado. Mala porque no acepto más sus humillaciones y el maltrato psicológico, mala porque no acepto que su hijo siempre esté en último lugar, porque no acepto que reniega comprar su comida y la factura sale “cara”, porque no acepto que le grite a mi bebé y porque no acepto criar a mi hijo sola mientras él se finge un gran padre de lejos.

Él y su madre hicieron de mi periodo de embarazo un infierno y hasta el día de hoy que mi hijo tiene un año ese infierno no ha parado porque lo he permitido.

Tras cuatro años de relación hoy se hacen 3 meses desde que decidí dejarlo definitivamente y he tenido que escuchar de él y de toda su familia (y de la gente de los alrededores) lo mala y terrible madre que soy por dejar a mi hijo sin un padre, (yo), porque eso es lo que más pesa, nadie se fija en todo lo que he pasado sola ni en todo lo que él me ha hecho vivir. En boca de todos yo soy una loca, exagerada, y soy lo peor que le ha pasado a ese hombre tan maravilloso.

Me he culpado tanto, siento que fracasé, mi autoestima está por los suelos y me duele en el alma porque a veces esos comentarios suenan tan fuerte en mi cabeza que los creo, me reprocho no haber elegido mejor, haber sido tan ingenua y cada noche me pregunto qué fue lo que hice mal pues a veces creo que pude haber hecho más para salvar a “mi familia”; pero más que nada me duele por mi hijo porque quería algo totalmente distinto para él; además y a pesar de todo aún amo a ese hombre.”

Gracias Jasmin Tinoco por acercarnos tu historia (tinoco_jasmin@yahoo.com). 

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