La depresión postparto afecta a casi el 80% de las mujeres

         

Ya tienes a tu bebé recién nacido, tal vez todo está bien y tu bebé está sano, pero tu te sientes triste, cansada, hay una emoción que no identificas y que no deja que te sientas tan bien como quisieras…

Es algo que no esperabas cuando se supone que todo debería de ser alegría.

Estudios recientes dicen que entre el 40 y el 80 por ciento de las nuevas mamás experimentan tristeza postparto (baby blues), una reacción emocional que incluye ganas de llorar, tristeza, preocupación, inseguridad y cansancio. La tristeza posparto suele comenzar unos días después de tener al bebé y que debe mejorar sin tratamiento en una o dos semanas.

Cuando esa tristeza se prolonga en el tiempo y no encuentras la razón de la misma, pero tampoco puedes salir de ella… puede ser que se trate de depresión postparto.

Según la psicóloga Julia Pascual, experta en terapias contra la depresión posparto:

“La depresión postparto suele tener una incidencia en el 80% de las mujeres, según los estudios”. Comenta que no en todos los casos se manifiesta con la misma intensidad. “La mayor parte de las mujeres experimentan una depresión leve, también denominada baby blues, después del parto. Es decir, tienen sentimientos de tristeza, preocupaciòn, cansancio leve, que les dura muy poco tiempo”.

Cuando este periodo se hace crónico, entonces aparece la depresión postparto, el cual “es un cuadro que se manifiesta con los mismos síntomas que el anterior, pero en este caso agravado. La madre puede reaccionar no queriendo hacerse cargo del bebé, ignorando sus propias necesidades, sintiendo un nivel muy intenso de ansiedad, miedo o inseguridad”.

Según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, la depresión posparto puede empezar en las semanas siguientes al nacimiento del bebé o incluso antes. Cerca de la mitad de las mujeres con depresión posparto presentan síntomas durante el embarazo.

Los síntomas de la depresión posparto son los mismos que los de una depresión que ocurre antes o durante el embarazo. Podrías tener depresión posparto si experimentas cinco o más de los siguientes síntomas casi todos los días, durante la mayor parte del día, y por dos o más semanas consecutivas:

  • Sensación de tristeza profunda.
  • Llanto constante sin razón aparente.
  • Pérdida de interés en actividades que antes resultaban agradables.
  • Dificultad para dormir de noche o mantenerte despierta durante el día.
  • Pérdida de apetito o consumo excesivo de alimentos, o cambio de peso no intencional.
  • Sentimiento abrumador de inutilidad o culpa excesiva.
  • Exceso de energía o de cansancio.
  • Dificultad para concentrarte o tomar decisiones.
  • Sensación de que vivir no vale la pena.

Otros síntomas que también podrían indicar depresión incluyen:

  • Mal humor.
  • Evitar los amigos y la familia.
  • Preocuparte excesivamente por el bebé.
  • No interesarte por el bebé o no lograr cuidarlo.
  • Sentirte tan exhausta que eres incapaz de salir de la cama por varias horas.

En raras ocasiones, algunas mujeres con depresión postparto tienen delirios o alucinaciones y pueden hacer daño a sus bebés.

Si tienes pensamientos relacionados a lastimarte a ti misma o a tu bebé, busca ayuda profesional de inmediato. Puede tratarse de una psicosis postparto.

La depresión postparto deriva de una combinación de factores hormonales, medioambientales, emocionales y genéticos que no podemos controlar. Algunas mujeres podrían sentirse responsables de tener depresión posparto, pero la depresión no es el resultado de algo que hiciste o dejaste de hacer.

¿Es seguro tomar antidepresivos mientras estás amamantando?

Generalmente se considera seguro tomar antidepresivos durante la lactancia. Los medicamentos llegan al bebé a través de la leche materna, pero en niveles muy bajos. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI por sus siglas en inglés) se consideran los más seguros y se recetan frecuentemente a mujeres que tienen depresión y están amamantando. Otros medicamentos para la depresión también parecen ser seguros, incluyendo los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (SNRI por sus siglas en inglés), y la mayoría de los antidepresivos tricíclicos (TCA por sus siglas en inglés).

Según algunos estudios, los bebés lactantes cuyas madres toman antidepresivos podrían ser un poco más irritables o tener más dificultad para alimentarse o dormir. Sin embargo, los bebés cuyas madres sufren depresión y no reciben tratamiento también pueden presentar estos síntomas.

Si has notado cambios en los patrones de alimentación o sueño de tu bebé, o en su comportamiento, y te preocupa que estos cambios se deban a los antidepresivos que estás tomando, habla con tu médico. Por favor acude a un especialista, no te automediques.

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