La ceremonia de los 120 días para el alma de tu bebé

         
Por: Redacción

  Es un cuarto lleno de flores, incienso, de música, de amor, invitados están mis padres, la familia más cercana, amigas del corazón, hermanas de vida, la intención: agradecer al alma de Elah mi hija a quien espero llena de ilusión, que nos eligiera como familia, estamos Eamonn, mi Esposo, Iam mi hijo y yo en la parte central del ritual, todos alrededor y frente a nosotros, cerrando el círculo, Esther una querida amiga, socia de vida, quien se encarga de llevarlo, de llevarnos a todos a través de este ritual para conectar con lo más extraordinario que tenemos todos, nuestro poder de amar y entregar ese amor libre y profundamente…

Entre mantras, cuentos y oraciones, entre velas y listones en los que cada invitado a la ceremonia escribe sus deseos y bendiciones a esta alma que esta eligiendo venir a la tierra transcurren dos horas llenas de energía, de verdad, dos horas que son un regalo para todos, en las que recordamos para qué hemos venido a la tierra, cada uno de nosotros, en las que la felicidad se hace presente como la invitada más relevante de la fiesta no sólo de la celebrada en ese espacio que ha tomado la energía de espacio sagrado, si no que la invitada de honor en la fiesta de la vida de cada uno de los presentes.

Inspirarnos en el amor unos a otros es una misión de vida, un regalo único y profundo, una verdad poderosa y sin límites, entregarnos a lo más elevado que podemos representar los seres humanos es una decisión que todos podemos tomar y accionar, siempre.

Realizar ésta ceremonia de los 120 días para mi hija, para Elah fue una sorpresa bella, llena de magia, de espíritu, deseo que muchos padres puedan regalarse y regalar a sus familias, este ritual; Se toma de  las tradiciones yóguicas y se hace en esa fecha pues en los primeros meses de embarazo el cuerpo que se ha estado desarrollando y formando estará suficientemente fuerte para que, a partir de los 120 días el alma pueda empezar su viaje entre el cuerpo que le servirá de vehículo en la vida y la fuente divina hasta el momento del alumbramiento. De su llegada definitiva al mundo.

Este ritual lo puedes hacer en un centro que lo ofrezca, generalmente los centros que dan clases de yoga para embarazadas pueden contar con el servicio, pero también puedes hacerlo en tu casa, en donde será el padre quien se encargue de todos los preparativos pues es a la madre y a su hijo por venir a quienes se les honra y llena de energía y bendiciones, aunque la verdad al final todos los invitados y por supuesto el padre se bañan con esa luz y esa capacidad de entregarnos a lo sagrado y bello que tenemos todos.

Se recomienda tener agua, velas, flores, representando a los 4 elementos, agua, aire, tierra y fuego; que cada quien lleve algo de comida para compartir, mantras, oraciones, buscar cuentos que inspiren para compartirlos también, la idea es crear un espacio de agradecimiento, de luz, hacer un alto y darnos la oportunidad de regalarnos bendiciones…

El alma posee la pureza absoluta, el amor total que una vez que es reconocido y se despierta podrá cumplir con la misión con la que cada uno de nosotros llegó a la tierra, abramos los ojos del corazón para vivir vidas poderosas en nuestras encarnaciones, cada vida es una oportunidad, cada uno de nosotros es dueño de lo que crea, construye y comparte con ese regalo sagrado…

AMOR Y MÁS AMOR

Claudia Lizaldi

@claudializaldi