Glifosato en tortillas, harinas, leche materna, sangre y hasta en la orina: CONACYT

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) manifiesta la necesidad de transitar a un sistema agroecológico libre de toxicidades que cuide la salud y el medio ambiente.

Su directora, María Elena Álvarez Buylla, reveló el desarrollo de enfermedades como la Diabetes Mellitus o el cáncer no sólo se debe a una mala alimentación sino también a la exposición a tóxicos.



Foto: ISSSTE

En conferencia de prensa, detalló que en las últimas décadas las políticas públicas y el libre mercado entre naciones favorecieron a la importación de maíces transgénicos y el uso indiscriminado de insumos tóxicos para el campo como el glifosato.

En México fallecen 200 mil trabajadores del campo por haber estado en contacto intensivo con agrotóxicos, pero no sólo es su exposición, datos científicos exhiben el hallazgo de glifosato en muestras de orina de niñas, niños, jóvenes y adultos de algunas comunidades agrícolas de regiones como Jalisco, Campeche y Yucatán.

De acuerdo con la titular de CONACYT, un análisis de 2017, revela que el 82 por ciento de las tortillas de maíz que se consumen en nuestro país tienen secuencias transgénicas  y 27.7 por ciento de ellas, glifosato.

Lo anterior cobra mayor importancia en este momento, pues como sabemos las personas que padecen enfermedades crónico degenerativas tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves y mortalidad al contraer COVID 19.

Comparativamente, los maíces nativos tienen mayores propiedades nutricionales, fibra, proteínas y antioxidantes que los maíces híbridos industrializados.

Con motivo del Día Nacional del Maíz, el pasado 29 de septiembre, organizaciones no gubernamentales se han dado a la tarea de rescatar la importancia de conservar toda la gran variedad de maíces que existen en México y procesarlos de la manera tradicional, sin industrializarlos, a fin de evietar que nos dañen a los seres humanos o al planeta.