Este heroico perro ayuda a su dueña con autismo a sobrevivir una crisis de ansiedad (VIDEO)

La Terapia Asistida con Animales es un vehículo útil que permite vivir en el aquí y en el ahora gracias a un vínculo especial con un animal. El objetivo es trabajar a regular las emociones que abruman a la persona regular, debido a malestares como ansiedad, depresión, trastornos alimenticios y de sueño, ataques de pánico o de ira, compulsiones, duelos, abuso o violencia, síndromes o trastornos sexuales, etcétera. Este tipo de terapia también puede ser funcional (y muy útil) en personas que sufren de algún trastorno del desarrollo, como el autismo.

El espectro autista es una condición en potencia que inhabilita neurológicamente a un individuo, ya que éste no cuenta con las conexiones neuronales que le permiten dialogar ni socializar, tolerar niveles “normales” de sensibilidad, entre otras características. Por lo general, las personas con esta condición experimentan una fuerte angustia cuando se les cambia la rutina, sufren de ecolalia (repetir involuntariamente una palabra o frase), efectúan movimientos corporales repetitivos, se pueden comunicar con gestos en vez de palabras, tienen un lento (o nulo) desarrollo del lenguaje, no enfocan la mirada para observar objetos en frente de él o ella, no se refieren a sí mismos como un “yo” (por ejemplo, en vez de decir “Yo quiero comer”, dice: “Sara quiere comer”), muestran una falta de empatía (no porque no quiera, sino porque no puede), no responde al contacto visual de otras personas, se angustia ante ruidos fuertes, opta por juegos ritualistas o solitarios, etcétera.



A pesar de la fortaleza de los síntomas del espectro, la TAA puede ser una herramienta de apoyo para regularizar sus emociones impulsivas de angustia del autismo; ya que los animales son seres muy receptivos a los cambios emocionales de las personas. Esto permite que la persona pueda autorregularse física y emocionalmente, logrando que su “yo real” se exprese al abordar problemas reales, identificando y modificando esquemas angustiantes. De hecho, gracias al desarrollo de habilidades de comunicación no-verbal, es posible resolver problemas a través de la creatividad, autodescubrimiento, confianza en sí mismo y el liderazgo en la toma de decisiones.

Un increíble ejemplo de este tipo de terapia es el de Danielle Jacobs, de 24 años, quien reside en Tempe, Arizona (EE.UU.). Ella subió un video que ha dado la vuelta al mundo donde se ve cómo su perro, un rottweiler llamado Samson, previene una crisis ansiosa.

Jacobs explica que quería hacer que las personas vieran lo que es vivir con el síndrome de Asperger, un tipo del espectro del autismo. Ella rescató a Samson de una perrera en Phoenix (EE.UU.), y tras una serie de evaluaciones, decidió empezar a entrenarlo al servicio del síndrome de autismo, trastorno de ansiedad, trastorno de estrés post traumático, lesión cerebral traumática. Así fue como Samson logró identificar cuando se acercaba una crisis, un enojo, episodios depresivos, recuerdos vivenciales (flashbacks), pesadillas, ataques de pánicos; y brindar autorregulación y balance.