En México, la proyección de no colapsar el sistema de salud por la pandemia, pese a su precariedad, se ha cumplido

De acuerdo con datos de la Red IRAG (Infección Respiratoria Aguda Grave) compuesta por 897 hospitales en todo el país, a nivel nacional 55 por ciento de las camas en hospitales están disponibles.

En la Ciudad de México y el Estado de México, las dos entidades con más casos la ocupación es de 65 por ciento, en mayo se llegó a estar en la capital mexicana por arriba del 80 por ciento.

En el Valle de México que implica la ciudad y los municipios mexiquenses conurbados, se concentra la mitad de todos los contagios por COVID 19.

Proyección o predicción

Desde hace días desde diversos medios impresos, digitales y electrónicos, se ha venido cuestionando las supuestas fallas en las PREDICCIONES del doctor Hugo Lopez Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud.

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, predecir es “anunciar por revelación, conocimiento fundado, intuición o conjetura algo que ha de suceder”.

En tanto que proyectar tiene varias acepciones, pero la que nos interesa es “Idear, trazar o proponer el plan y los medios para la ejecución de algo”.

El pasado 16 de abril, López Gatell ofreció una PROYECCIÓN de lo que ya incluso anticipaba sería la primera oleada de la pandemia en México. Veamos cómo lo dijo en aquel entonces:

Aquí y, literalmente, en China y todo el mundo, las proyecciones a futuro se basan en datos estadísticos que con lógica matemática permiten hacer estimaciones.

La proyección dada en abril pasado no se ha cumplido del todo y esto se debe a que varias circunstancias como la necesidad apremiante de mucha gente a salir a buscar el sustento económico de la casa; a que algunos estados no hicieron lo necesario para mitigar la movilidad; a que ciudadanos aún pudiendo quedarse en casa, se les hizo fácil no acatar de manera estricta las recomendaciones; a que varios centros de trabajo aún con la Jornada Nacional de Sana Distancia sin ser de las actividades esenciales obligaron a sus empleados a seguir acudiendo a sus centros de trabajo, etcétera.

Tal y como se tenía previsto la semana pasada, además de rebasar los 200 mil contagios y los 25 mil decesos y de acuerdo con autoridades sanitarias, lo que nuestro país está viviendo, especialmente en el Valle de México ya no fue un pico de casos, que lo estábamos esperando desde el pasado mes de mayo, sino una “meseta”, una estabilización que, aunque alta no incrementa su ritmo, pero tampoco baja y llevamos así casi 25 días.

Desde marzo se ha venido alertando de manera reiterada que será una epidemia larga la que viva México, que la primera oleada o ciclo podría irse hasta septiembre u octubre.

La estrategia que se proyectó y sí se está cumpliendo es que el sistema de salud, tan precario en nuestro país, no colapsara.

Que el número de muertes no se incrementara exorbitantemente por la incapacidad de atender pacientes graves.

En marzo, el gobierno federal tenía disponibilidad de 3 mil 552 camas para pacientes graves por covid y el gobierno federal estableció que sólo para la Ciudad de México necesitaría 4 mil 700.

Además, la contratación de 46 mil integrantes del personal médico también ha sido una ayuda para evitar la saturación de nuestro sistema de salud.

Otro dato, desde la semana pasada se ha dado a conocer el número de personas que se recuperan, de los más de 200 mil casos, más de la mitad, casi 60 por ciento se han recuperado.