El síndrome de Asperger ¿Que es y como diagnosticarlo?

         
Por: Marcelino Loyola

Hoy es el día internacional del Síndrome de Asperger ¿Qué es? y ¿Como diagnosticarlo?.

Antecedentes

El Síndrome de Asperger es un tipo de autismo, un conjunto de características mentales y conductuales que forma parte de los trastornos del espectro autista.

Se estima que en torno a 3 de cada 1.000 niños podrían padecer el trastorno, que es más frecuente en varones y se clasifica como un trastorno del espectro autista (TEA). Se cree que científicos como Albert Einstein o Isaac Newton, artistas como Miguel Ángel y músicos brillantes como Beethoven pudieron padecer el síndrome de Asperger.

El trastorno debe su nombre a Hans Asperger, un pediatra vienés que, en 1944, describió por primera vez un conjunto de patrones de comportamiento presentes en algunos de sus pacientes, mayoritariamente de sexo masculino. Asperger observó que, si bien estos niños tenían una inteligencia y un desarrollo del lenguaje normales, presentaban serios problemas en las aptitudes sociales, no podían comunicarse bien con otras personas y tenían problemas de coordinación.

Signos y síntomas 

Normalmente los signos del Síndrome de Asperger pueden ser muy similares a otros problemas del comportamiento, lo mejor en estos casos es consultar un médico que evalué los síntomas de su hijo.

Estas son algunos de los signos que el niño puede presentar, pero como lo mencionamos antes es mejor en estos casos consultar un médico especialista que evalué los síntomas:

  • Interacciones sociales mínimas o inadecuadas
  • Conversaciones que casi siempre tratan sobre sí mismos en lugar de los demás
  • Lenguaje “cifrado”, “robótico” o repetitivo
  • Falta de “sentido común”
  • Problemas para leer, escribir y para la matemática
  • Obsesiones con temas complejos, como ciertos patrones visuales o musicales
  • Capacidades cognitivas no verbales normales o por debajo de la media, aunque sus capacidades cognitivas verbales suelen ser normales o superiores a la media
  • Movimientos extraños
  • Comportamientos y gestos extraños

Causas del Síndrome de Asperger en niños

Factores neurobiológicos

Uno de los factores implicados en el desarrollo del Síndrome de Asperger son las alteraciones neurobiológicas del desarrollo. Así lo confirman los estudios de neuroimagen más recientes que han encontrado anomalías en varias regiones corticales y subcorticales. De hecho, más del 20% de los niños con Síndrome de Asperger muestran macrocefalia y un elevado porcentaje presenta además una disminución de las células de Purkinje en el cerebelo, displasia en el tronco encefálico y en la oliva, señales de disgénesis cortical y neuronas más pequeñas en el sistema límbico.

 

Herencia y genética

Hoy se conoce que los genes juegan un papel importante en los trastornos del espectro autista como el Síndrome de Asperger, mucho más que en cualquier otra alteración de índole neuropsiquiátrica. De hecho, el grado de heredabilidad es superior al 90% y las probabilidades de que el siguiente hermano esté afectado por el trastorno son 50 veces mayores respecto al resto de la población. Sin embargo, hasta el momento no se han podido identificar los genes específicos involucrados en el Síndrome de Asperger, aunque se conoce que se trata de un trastorno genéticamente complejo en el que probablemente intervienen diversas mutaciones génicas.

Componente medioambiental

Otra de las hipótesis acerca de la etiología del Síndrome de Asperger indica un componente medioambiental. Algunos científicos creen que el desarrollo cerebral se modifica debido a la acción de sustancias tóxicas. Uno de los sospechosos es el timerosal, una sustancia que se puede encontrar en los dentífricos, en algunos medicamentos y en productos de limpieza. Se trata de un tiosalicilato que contiene, además, etilmercurio y, aunque se sabe que no tiene transportadores hacia el cerebro y que se descompone con rapidez, muchos expertos suponen que puede estar involucrado en el desarrollo del Síndrome de Asperger.

Diagnóstico del síndrome de Asperger

El Síndrome de Asperger puede ser muy difícil de diagnosticar. Los niños con síndrome de Asperger se desempeñan normalmente en la mayoría de los aspectos de su vida; por lo tanto, resulta común atribuir sus comportamientos extraños al hecho de que simplemente son “diferentes”.

Los expertos afirman que, tanto en el aspecto educativo como en el social, es muy importante una intervención precoz, mientras el cerebro del niño con síndrome de Asperger aún se está desarrollando.

Si su hijo muestra algunos de los síntomas y los comportamientos típicos del Síndrome de Asperger, es fundamental que busque ayuda de su médico.

Tratamiento del Síndrome de Asperger

El tratamiento idóneo del Síndrome de Asperger sería una conjugación de terapias donde se aborden los tres síntomas esenciales del trastorno: escasas habilidades de comunicación, rutinas obsesivas o repetitivas y torpeza física. Aun así, no existe un camino preestablecido en el tratamiento y cada profesional deberá valorar cuál es la mejor estrategia para cada caso.

Aun así, el tratamiento más eficaz es aquel que construye, basándose en los intereses del niño, un programa predecible donde se le enseñan diferentes tareas que logren atraer su atención. Generalmente incluye:

  • La capacitación en habilidades sociales, casi siempre a través de la terapia de grupo.
  • La terapia conductual cognitiva dirigida a manejar las emociones y disminuir los intereses obsesivos y las rutinas repetitivas
  • El uso de medicamentos para tratar patologías coexistentes como pueden ser la depresión o la ansiedad.
  • La terapia ocupacional o física.
  • La capacitación y apoyo para los padres en aras de enseñarles las técnicas más eficaces que deben emplear en el hogar.

Fuentes: http://kidshealth.org/ , http://www.rinconpsicologia.com/ , https://espanol.ninds.nih.gov .