El autismo en los niños va en aumento en la última década

Según un estudio que realizó el Departamento de Afecciones Psicosociales de la CDC de Estados Unidos, el autismo en niños ha aumentado hasta un 78% la última década.

Los datos que presentó el doctor Thomas Frieden de esa institución mostraron que, desde el 2006 se observó el primer gran incremento de esta enfermedad, de un alarmante 23 %. En palabras del doctor Mark Roithmayr que presidió la investigación, “los resultados exigen pronta intervención ya que está convirtiéndose en un problema importante y hay muchos niños y familias que necesitan ayuda”.



Por ello es importante realizar un seguimiento puntual de los trastornos autistas y los relacionados con el autismo, para crear una base de información completa que permita a la comunidad médica ofrecer los servicios necesarios para ayudar a la población afectada. Cuando se les preguntó a los doctores las causas del escandaloso aumento de la enfermedad, Roithmayr no supo dar un diagnóstico claro ya que asegura que casi en el 50% de los casos, no se sabequé lo provoca.

Sin embargo, instan a la población a utilizar la información que hasta ahora existe para tratar el espectro de síntomas relacionados con esta afección, que sirven para actuar lo más pronto posible. A continuación, mencionamos algunos para que puedan tenerse en cuenta y, si lo llegan a percibir entre sus hijos o niños cercanos, acudan a una unidad médica familiar para que reciban orientación al respecto:

-Los niños con autismo suelen presentar un balbuceo monótono desde bebés, así como presentar un reconocimiento tardío de los sonidos.

-Es una constante que le huyan al contacto con su entorno social y que haya ausencia de lenguaje gestual y corporal.

– Desde los primeros años de su vida, el autista se muestra reacio a convivir con los demás y no habla; además de que le cuesta asumirse como parte de un grupo y le cuesta identificar a los otros como familiares, conocidos o amigos.

-Presenta conducta agresiva incluso hacia sí mismo y no busca consuelo en momentos de aflicción.

– Tampoco reconoce ni siente empatía por los sentimientos de los demás.