Documental “La bella tarea” habla sobre cómo la mujer es la única dueña de su parto

La violencia obstétrica es una realidad, donde a las mujeres embarazadas (y en proceso de parto) son víctimas del sistema de salud y de sus actores. Es una realidad en que las mujeres entregan voluntariamente el poder de autoprotección y autocuidado a las personas con el supuesto conocimiento a los procesos médicos de traer a la vida a otro ser, y a cambio reciben una sensación de indefensión ante el maltrato de la negligencia o abuso psicológico por parte del sector salud. 

Con el fin de generar consciencia de la violencia obstétrica, se celebra la Semana mundial del parto respetado. Se trata de una oportunidad para hablar del embarazo y nacimiento como un apoyo continuo y amoroso entre la madre y su bebé, como un derecho humano y sexual de la elección de la mujer y de su protagonismo en este proceso, como una demanda al acompañamiento respetuoso y amoroso durante el parto. 



Al respetar la necesidad de elección de la mujer es regresarle el poder (y derecho) para decidir sobre su propia salud, sobre dónde, cómo y con quién desea parir. Es por ello que la Semana mundial del parto respetado desea brindar el suficiente empoderamiento a las mujeres para hacerse cargo ellas mismas de sus elecciones, de reconocer su valor como seres que recorren una transformación simbólica y activa. Y es que: 

El Parto Respetado es un asunto de salud pública, parteras, doulas, obstetras, ginecólogos, pediatras, neonatólogos… todos podemos sumar y hacer la diferencia, pero somos las mujeres atravesando un embarazo y quienes tendremos una experiencia de parto, quienes podemos erradicar la violencia obstétrica de la escena del nacimiento.