Dile a tu pareja lo que quieres en la intimidad

Dile a tu pareja lo que quieres en la intimidad… La mala comunicación es una de las principales causas de discusiones con familiares, amigos, compañeros de trabajo o la pareja. Y es que, a pesar de ser uno de los elementos usados a diario por todos los individuos, la comunicación humana es genuinamente compleja. Las razones son variadas, ya que se debe tomar en consideración las experiencias, creencias, emociones y conductas tanto del emisor como del receptor; el mensaje que se está transmitiendo; las vías en las que se manda la información; la sensibilidad, asertividad y empatía usadas en el proceso; entre otros.

La complejidad de la comunicación puede incrementar la dificultad en el cumplimiento eficaz de una tarea… En especial si se trata de una caracterizada por la desinformación y los prejuicios; como por ejemplo, la sexualidad.

¿Cómo hablar de “eso” con tu pareja?

A través de la historia de la humanidad, la sexualidad se ha mitificado y reducido a un simple uso común de la palabra “sexo”. Se ha ocultado o exagerado para la desinformación gradual de cómo deberían convertirse las conductas relacionadas a nuestra autopercepción (sexual). Cuando en realidad, la sexualidad, en todas sus expresiones, forma parte de la estructura humana: el sexo biológico (hombre-mujer), el saberse femenino, masculino o queer, equidad de género, las relaciones interpersonales, la orientación sexual, las prácticas sexuales (coloquialmente llamado “sexo”), los vínculos afectivos, el erotismo, la reproducción, la trascendencia a través de la creación de un algo similar a uno (incluyendo un proyecto de vida), la posición personal en una sociedad, el autocuidado, la comunicación hacia otro, etcétera.

Al verlo de ese modo, nos damos cuenta que el concepto de “sexo” se queda corto ante todas esas nociones, las cuales vivimos a diario en un proceso de comunicación interrumpida. Aun con nuestra pareja de vida. Y en el caso en que no nos sintamos capaces de comunicar nuestra sexualidad, aprendemos a comportarnos del modo en que se espera según nuestro sexo (en uno de los casos) o a vivir nuestro erotismo sin llegar a gozarlo por completo: con nuestra pareja.

Para evitar esa situación, es importante contar con los recursos necesarios para identificar (y regular) nuestras emociones asociadas con cada noción de la sexualidad; comunicarse asertivamente según sea la necesidad de informar; conocer el cuerpo y las sensaciones generadas ante cierta estimulación; comprender que el erotismo va más allá de un simple contacto sexual.

Por lo que te compartimos cinco tips para expresarle asertivamente a tu pareja aquello que te erotiza:

http://www.womens9.com/view/8224/Dancing+Under+Water+
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– Olvida todas las creencias irracionales acerca de lo que las personas deberían desear o fantasear. En el erotismo, no hay correcto ni incorrecto (siempre y cuando no afecte a segundos ni a terceros). Recuerda que las preferencias, las fantasías y el deseo son personales. Por lo que, para que se vuelvan realidad, es indispensable que se expresen y así fomentar una nueva y sincera intimidad. “Lo importante es que puedas (como puedas)” (La Cope, 2014).

– Conócete, conoce a tu pareja. La anatomía puede ser una guía confiable para el descubrimiento y la exploración sensorial. El placer propio y el autoconocimiento no sólo desbloquean los posibles problemas eróticos, sino también se genera una vinculación profunda con uno mismo. Conforme más te conozcas, será más fácil comunicarte con tu pareja.

– Imagina en qué escenarios (eróticos) te gustaría estar. En un estudio de la sexualidad, se descubrió que el estímulo erótico principal de  muchas mujeres era un atardecer con su pareja. Sin embargo, algunas personas prefieren palabras sensuales, una lencería impactante, situaciones específicas, etcétera. 

– Pregúntate: “¿Cuál es la facilidad de aprendizaje de mi pareja?” Puede ser que la persona con quien estás compartiendo tu intimidad aprenda de manera más sencilla a través de las palabras, de la visión o de la experiencia. Por ejemplo, si él o ella es más verbal, puedes describir detalladamente cómo te gustaría el sexo oral; si es más visual, dibuja un diagrama.

– Dense retroalimentación positiva durante y después del acto; inclusive atrévanse a planificar para el futuro. Con sencillas palabras como, “Me encanta cuando…” Acepten los comentarios de la persona, y así aprender a disfrutar del hermoso acto de la trascendencia sexual.

María José CA

Twitter de la autora: @deixismj

Fotografía principal: Radiocatch22