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¿Cuáles son los mitos de la lactancia materna?

Alrededor de la lactancia existen muchos mitos que nada tienen que ver con la realidad y muchas veces confunden o desalientan a las mamás que quieren amamantar. Descubre muchos más mitos relacionados a la lactancia.

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Producción de leche

Mito: La baja producción de leche puede ser un problema familiar que se hereda de madre a hijas. FALSO.

Realidad: La baja producción no se hereda. Hasta el momento no se ha evidenciado ninguna causa de hipogalactia hereditaria. La producción láctea se relaciona con la colocación frecuente al pecho, el buen agarre y la succión efectiva, que permita el adecuado vaciado del pecho.

Mito: La producción de leche en los primeros días, llamada calostro, es insuficiente para alimentar al bebé. FALSO.

Realidad: El calostro, “el oro líquido”, es un concentrado de nutrientes para el recién nacido que cubre totalmente sus requerimientos. Si se inicia el amamantamiento en la primera hora de vida, se favorece el alojamiento conjunto y se permite el amamantamiento a libre demanda, se producirá más rápidamente la bajada de la leche.

Técnica de amamantamiento

Mito: Se debe amamantar al bebé en un horario regular (cada 2 a 3 horas), colocándolo 10 a 15 minutos en cada pecho por mamada. FALSO.

Realidad: Debe amamantarse al bebé a libre demanda y sin restricciones de tiempo, ni de horario, permitiéndole al bebé que vacíe el pecho, que obtenga todas las fracciones de la leche y que lo suelte cuando esté satisfecho.

Mito: Los pezones adoloridos y las grietas del pezón, aparecen en las madres con pieles muy delicadas, en las que no prepararon los pezones durante el embarazo y en aquellas cuyos bebés está pegados al pecho por períodos prolongados. FALSO.

Realidad: Tanto el dolor como las grietas del pezón aparecen en mujeres con distintos tipos de piel, no se previenen con la preparación de los pezones durante el embarazo, ni se relacionan con los períodos prolongados de amamantamiento. Son provocados por la inadecuada colocación del bebé al pecho, que condiciona un mal agarre del mismo.

Mito: Si la madre incorporó fórmula como complemento o abandonó la lactancia, ya no se podrá regresar a la lactancia materna exclusiva. FALSO.

Realidad: Existen recursos basados en el entrenamiento y apoyo a la madre, si ella lo desea, para lograr una relactancia exitosa.

Fuente: Bengoa