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Crianza, Educación, Ser Padres

¿Cómo ayudar a los niños introvertidos a participar en la escuela?

  • En un mundo que parece nunca dejar de hablar, no es prudente seguir recompensando a quienes tienen la voz más alta y quitando puntos a los que tienen el conocimiento pero simplemente son callados.

Es complicado que los niños introvertidos o tímidos participen en clase, cuando están bajo la mirada y el juicio de todos sus compañeros.

Por eso Jessica Lahey, autora del libro Introverted Kids Need to Learn to Speak Up at School (Los niños introvertidos requieren aprender a alzar la voz en la escuela), propone estas 5 técnicas para animarlos a que expresen su opinión.

  1. Usar la técnica “Piensen en grupos, compartan”. El profesor, después de realizar una pregunta al salón, pide a los alumnos reflexionarla, discutir su opinión con un compañero o con un grupo. El alumno se sentirá más confiado de compartir la respuesta con el salón si ya obtuvo retroalimentación de su compañero.
  2. Dar tiempo a los estudiantes. Después de realizar una pregunta, el profesor deja pasar unos segundos para que los estudiantes mediten posibles respuestas.
  3. Aprovechar las redes sociales. Hay niños introvertidos que se sienten más confiados cuando se trata de redes sociales, así que un blog de la clase puede ayudarles a recibir retroalimentación del profesor y de los compañeros antes de volver al salón y exponer sus respuestas en la vida real.
  4. Planear con el estudiante. Profesores y padres pueden ofrecer a los estudiantes distintas estrategias de participación, como ofrecer sus comentarios justo al comenzar la clase, antes de que la ansiedad crezca.
  5. Crear grupos de alumnos que tienen temor a hablar en público. Tal vez un alumno tímido se sienta más cómodo alrededor de otros compañeros que se sienten igual que él.

Éstos son algunos consejos para lograr que los alumnos hablen por sí mismos. Pero no están apoyando a que se califique a los alumnos por participación, pues lo que se califica es su nivel de conocimientos, no su extroversión.

En un mundo que parece nunca dejar de hablar, no es prudente seguir recompensando a quienes tienen la voz más alta y quitando puntos a los que tienen el conocimiento pero simplemente son callados.

De acuerdo con estudios recientes de las Universidades de Michigan y San Diego, los jóvenes hoy son menos empáticos, más narcisistas y más egocéntricos que sus predecesores. En un mundo centrado en el yo, la timidez puede ser una fuerza civilizadora.

[theatlantic]

 

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