Cerebro Bilingüe, lo que tenemos que saber

Durante los últimos 40 años se ha fomentado y posicionado la importancia de una segunda lengua como una herramienta esencial para la vida personal y profesional. Y es que, no es solamente una tendencia o creencia, actualmente la mayoría de las carreras universitarias piden como requisito de titulación un documento que acredite el dominio de un segundo idioma.

 

Y claro que como padres de familia nos interesa facilitarles este camino a nuestros hijos, mas aún tomando en cuenta que para muchos de nosotros la adquisición de una segunda lengua fue un tramo largo y a veces frustrante en nuestras vidas. Cuántas veces no hemos escuchado a alguien decir -toda mi vida fui a escuela bilingüe, pero nada más no es lo mío- o bien -entiendo perfectamente, pero no me hagas hablar porque ahí sí, no puedo-. Y entonces, creemos que hablar una segunda lengua es un talento o poder que no nos tocó.

Por lo mismo, desde pequeños buscamos acercar a nuestros hijos todo lo que podamos para que ellos sean de ese privilegiado grupo bilingüe y como en todo, hay diversas teorías a favor o en contra de exponer a un bebé o niño pequeño al proceso de adquisición de una segunda lengua.

 

Pero entonces, ¿es bueno que aprendan otro idioma de pequeños?

De acuerdo con las neurociencias, un cerebro bilingüe desarrolla flexibilidad cognitiva, es decir que no solamente desarrolla las capacidades lingüísticas sino también las ejecutivas y esto facilita la adaptación a los cambios en tareas variadas. También se ha destacado que el bilingüismo precoz modifica y mejora en los niños el desarrollo del control de la atención.

Ahora, ¿por qué entonces algunas corrientes no están de acuerdo con la enseñanza de un segundo idioma a edades tempranas? Esto es debido a que una persona bilingüe utiliza más áreas de su cerebro que un monolingüe, mostrando un ligero enlentecimiento al momento de utilizar el lenguaje y encontrar las palabras deseadas. Sin embargo, esto NO representa un retroceso u obstáculo cognitivo sino todo lo contrario.

En mi experiencia como docente de inglés puedo certificar que la adquisición de una segunda lengua también abre ventanas culturales, nos permite hacer inmersión en otros sonidos, mover músculos que nuestro idioma no requiere, cantar melodías sintiendo y expresando cada palabra y expande nuestros horizontes, como bien dijo el psicolingüista inglés Frank Smith:

One language sets you in a corridor for life. Two languages open every door along the way. 

Un idioma te marca el camino de la vida. Dos idiomas te abren todas las puertas a lo largo del camino.

 

Así es que con toda confianza puedes acercar a tu hijo al bilingüismo de maneras interactivas y efectivas. Una de las opciones que más te recomiendo es el nuevo Programa de Inglés de los Centros Educativos KUMON, el cual les permite a los niños fortalecer los conocimientos del idioma de manera gradual y paulatina para desarrollar la capacidad de aprender por ellos mismos, a su propio ritmo.

No esperes a que les soliciten un IELTS, Cambridge First Certificatein English (FCE) o TOEFL en la preparatoria o universidad, comienza ahora, tus hijos se lo agradecerán.