Bendiciones disfrazadas; el sueño de la mariposa

         
Por: Redacción

Texto escrito por Giovanna Morales de Fundación Maritere.

Maritere nació un 4 de septiembre de 1980. Era un sol. Su presencia iluminaba a quienes estuvieran a su alrededor.

Tenía las mejores ocurrencias, propiciadoras de las mejores risas. Cuando tenía 5 años llegó a su vida un padecimiento que se desconocía y que la tuvo desahuciada por unas semanas. Y un día, milagrosamente, se “fueron” los síntomas y volvió a ser el Sol que siempre era. Ella era nuestro milagro.

Más tarde, a los 15 años, su cuerpo comenzó manifestando de nuevo algunos síntomas que llevaron a la búsqueda de un diagnóstico: Lupus eritematoso. El mismo que había estado en su cuerpo a los 5 años, pero que había permanecido “dormido” durante diez años. Esta vez, llegó haciendo explosión en su cuerpo para anunciar que estaba de vuelta. Y así fue, como nuestra Maritere comenzó a padecer el avance de esta enfermedad reumática.

En sus días de alegría y también de tristeza, escribía. Escribía mucho y contaba al mundo cómo era vivir con un padecimiento reumático. Escribió cuentos y concursó con ellos. Ganó un premio del Tecnológico de Monterrey con “El Rostro de la Mariposa”, el relato que contaba su batalla con el Lupus. A ella le hubiera gustado estudiar literatura. Se graduó de la preparatoria y entonces voló.

Voló dejándonos un gran legado: el de ayudar a otros enfermos reumáticos. En 2001, tras dos años de su partida, sus padres tomaron la iniciativa de fundar una asociación para enfermos con Lupus, que es una enfermedad que da en edad productiva y su incidencia es mayor en mujeres.

Maritere habría querido que nadie sufriera lo que ella sufrió. Y esa voz que le decía a su madre que se compadecía de las personas que no tenían recursos para atender su enfermedad y que le gustaría ayudarlos, fue la misma que impulsó la creación de Fundación Maritere. Tras 18 años de fundada, la misión de Maritere sigue viva a través del servicio a los enfermos reumáticos que se da en la Fundación.

La Fundación ha ido creciendo mucho, y de ser una asociación pequeña que sólo atendía a enfermos con lupus, se ha convertido en una gran Fundación, con una Unidad de Atención al Paciente Reumático donde se atienden de manera integral a 100 pacientes de escasos recursos que padecen alguna de las más de 100 enfermedades reumáticas. Se les atiende de manera integral mediante consultas reumatológicas, apoyo psicológico y nutricional, y fisioterapia.