fbpx
Embarazo

Bebés arcoíris, la esperanza que llega después de la tormenta

  • Vivir la pérdida de un bebé es una de las experiencias más tristes que puede vivir una persona, y como en todos los duelos aprende uno a vivir con la ausencia pero es un vacío que queda en nuestro corazón y en nuestra alma. El bebé arcoíris es el que llega después pintando colores en nuestro paisaje brumoso.

Por Mina Albert

Las siguientes palabras las quiero dedicar a todas aquellas mujeres que han pasado por esta experiencia y abrazarlas con infinita admiración y respeto. Sé lo que es perder a un ser que tomó forma en ti, pero sobre todo que es y será parte de tu Universo. Que tiene un lugar muy especial en tu vida.

Sé lo que es estar invadida de una gris nostalgia, lo injusto que se siente no tenerlo con nosotros. Y aunque con resiliencia y aceptación seguimos adelante dedicándole una mejor versión de nosotros a ese bebé estrella querido y a todos los seres que amamos.

El bebé arcoíris llega a iluminar nuestro camino, es ese maestro que te enseña que siempre habrá otro día, que siempre podemos volver a sonreír, y que la tormenta no dura para siempre. Él o ella llegan y aunque en muchos casos experimentamos temores y mucha incertidumbre durante el embarazo, acompañan a mamá sobreponerse, al compartir sus latidos y al moverse nos regalan esperanza, nos dan seguridad, nos ayudan a sanar.

Gracias a mi pequeña arcoíris por haberme enseñado que la vida sigue, gracias por ocupar ese lugar tan especial y siendo valiente desde el primer instante de su existencia me mostró que la vida se trata de salir adelante, que la fortaleza más implacable es la que forjamos la tristeza. También me ayuda a honrar y recordar a su pequeño hermano estrella que vivirá siempre en mi corazón.

Hay situaciones en las ni que las palabras ni las acciones pueden reconfortar, pero el tiempo sabiamente nos ayuda a procesar, el duelo nos permite vivir respetuosamente con la ausencia física de ese ser, pero la espiritualidad nos permite conectarnos con su energía, al final del día eso somos; energía. Y así me siento yo cada vez que veo una estrella que llama mi atención por su luz e intensidad, o esa canción del viento que hace que guarde silencio, o esa mariposa blanca que llega y se posa en mi hombro, ahí está la presencia de mi pequeño bebé estrella. Y a mi lado tomándome de la mano va mi pequeña arcoíris que me acompaña en este hermoso viaje llamado vida.

Artículo AnteriorPróximo Artículo

Alojado en Next.LA