Aprender a leer antes de los 6 años crea problemas de comprensión y escritura

Aprender a leer antes de los 6 años crea problemas de comprensión y escritura…

Los niños han vuelto a la escuela y lo que la mayoría de las personas esperan alrededor de esa vida escolar es que los mas pequeños aprendan a leer y a escribir. Y además de eso existe esta necesidad inmediata de que suceda a toda velocidad, casi de manera instantánea y lo cierto es que cada niño tiene su ritmo… 



¿A qué edad debe aprender a leer o escribir un niño? ¿lo antes posible? La respuesta es sencilla: “NO”.

Cada niño tiene su ritmo de desarrollo, y efectivamente, habrán algunos que tengan mucha curiosidad y facilidad desde muy temprano, pero no es lo común. La mayoría de las escuelas tradicionales se enfocan en acelerar un proceso que necesita tiempo. Enseñarles a leer mientras no lo necesitan, no les interesa y no es su momento, significa presionarles. Y la presión desmotiva. Y el tema no es la presión aislada para forzar el aprendizaje, sino que estamos utilizando un tiempo precioso (y en abundancia, porque se consumen muchas horas en esta labor de la lectoescritura) para enseñar destrezas para las que todavía no están maduros, cuando existen otros muchos aprendizajes para los que sí lo están y que sin embargo; se ven relegados a un segundo o incluso tercer plano como son valores, autonomía, autoconocimiento o el razonamiento lógico.

Está comprobado que en los niños que aprenden a escribir y a leer desde temprana edad se deja de lado la creatividad y la curiosidad.

Esto sucede porque al aprender a leer antes de los seis años se activan en el cerebro sólo mecanismos de memoria y no de comprensión, lo que incluso puede llevar a algunos alumnos a llegar a licenciatura sin entender los textos y con problemas de escritura, de acuerdo con un investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Alejandro de la Mora Ochoa, académico del departamento de Humanidades de la unidad Azcapotzalco de esa institución, explicó que por tal situación no sorprende que el país ocupe los últimos lugares en lectura del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Pisa, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pues dan a los niños cargas cognoscitivas a las que no están preparados para soportar ni por memoria ni juicio ni inteligencia, porque sus capacidades aún no han madurado.

En el Seminario de Lenguas Otomangues –realizado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México– consideró erróneo que en escuelas primarias se imponga como requisito de ingreso saber leer y escribir o que los padres de familia presionen para que los niños adquieran esas destrezas en prescolar.

Si se enseña esa habilidad cuando las capacidades cognoscitivas de los niños no se han concluido e integrado, estamos destruyendo la posibilidad de que lean, agregó.

Los procesos de adquisición se relacionan con bases neurológicas, por lo que es necesario el desarrollo de conexiones que permitan hacer la inferencia y secuenciación relacionados con vincular, primero, el equivalente de un sonido a una grafía, y segundo, el valor que tiene ésta junto a otra en términos de sonido.

Éstos tienen que ver con el desarrollo de la memoria, la inteligencia y el juicio, que se dan en la medida en que se logran la madurez social y sicológica. Por eso hablamos de factores fisiológicos, sociales y cognoscitivos.

Mora Ochoa recomendó el ingreso a los centros de desarrollo infantil (Cendis) desde el nivel maternal y que los padres no fuercen a los pequeños a leer y escribir, debido a que esos conocimientos tienen sus momentos de maduración y deben respetarse. En Suiza, por ejemplo, comienzan a los ocho años.

El especialista realizó un estudio con pequeños de cuatro a cinco años en los Cendis de las unidades Azcapotzalco, Iztapalapa y Xochimilco de la UAM, el cual reveló que estos recintos son ejemplo y modelo de eficiente adquisición del lenguaje para el aprendizaje de lectura y escritura.

El éxito está fundamentado en que son proporcionadas las plataformas para la lectoescritura con elementos visomotores, sicomotores y semánticos que posibilitan la obtención de una sólida base para su ingreso a la educación primaria.

Esto nos da una referencia de la importancia de no apurar los procesos académicos, no quiere decir que no acerquemos a nuestros hijos a los libros desde la edad mas temprana posible, hay libros para todas las edades, ilustrados, con texturas, con sonidos, de cuentos que los adultos podemos leerles… la lectura es un regalo de vida que te acerca a todos los mundos posibles. #NoDejesDeLeer
 
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