Alimentando a tu bebé con amor

         
Por: Gabriela García de Liaño

Alimentar al bebé implica mucho más que proporcionarle nutrientes, es un acto de amor.



Cuando un bebé es colocado en postura para amamantar tiene una experiencia sensorial extensa de calor, tacto, olor, sabor y sonido.

 

Su cabeza se acomoda en el antebrazo de mamá, ubicando su campo de visión a la distancia perfecta que un recién nacido puede ver nítidamente y observar el rostro de mamá. La naturaleza es perfecta.

 

Los recién nacidos deben alimentarse a libre demanda, requieren de tomas frecuentes ya que su estomago es muy pequeño. La alimentación es un proceso de sincronización, en donde mamá deberá descifrar el ritmo de su bebé y como sus patrones de hambre y satisfacción se establecen, para así iniciar una rutina predecible.

¿Leche materna, fórmula o ambos?

Esta es una decisión personal. Cada mamá debe decidir que se adapta mejor a su estilo de vida, necesidades y circunstancias.

Estudios indican que la leche materna es SIEMPRE el mejor alimento para un bebé por varias razones, es más fácil de digerir, contiene los nutrientes perfectos y está llena de anticuerpos protectores. La leche materna siempre está lista, fresca y a la temperatura adecuada.

La fórmula o lo combinación con leche materna es una alternativa para mamás que trabajan o que están indispuestas para amamantar a sus bebés.

 

¿Qué factores hay que tomar en cuenta al alimentar a tu bebé?

  • Alimenta a tu bebé en un lugar tranquilo, privado y cómodo y trata de que sea el mismo lugar.
  • Es muy importante alimentar a tu bebé en brazos para que pueda verte de frente y sentir el contacto piel a piel. Acarícialo, háblale y míralo a los ojos, estos factores favorecen la conexión.
  • Minimiza las distracciones y concéntrate en poner absoluta atención mientras alimentas a tu bebé. Estos momentos especiales no solamente servirán para nutrirlo físicamente sino también emocionalmente, además se establecerá intimidad.
  • Cambia de posición de un lado a otro, esto ayudará a fortalecer sus músculos oculares.

Es importante saber que:

  • La relación del bebé con papá es única y extremadamente importante en su desarrollo, lo papás deben saber -en especial los de bebés que toman leche materna- que pueden establecer el vínculo con sus hijos al cargarlos, sacarles el aire después de comer, bañarlos o cambiar el pañal, dar masaje, arrullarlos o tomar sientas juntos. En general al interactuar con el bebé.
  • Los bebés empiezan a mostrar interés en solidos a partir de los 6 meses.
  • Algunas señales de que tu bebé ya está listo para solidos son que ya tiene algún diente, se interesa por los alimentos de los adultos, salivan, empieza a demandar leche más frecuentemente y se sienta sin ayuda.

 

Propicia que los momentos para comer con tu bebé, tus hijos y tu familia, sean momentos para estar juntos. Trata de hacer por lo menos una comida reunidos y que sea un momento de conexión y convivencia. Evita prender televisión o contestar el teléfono durante la comida para estar presentes el uno para el otro, esto ayudará a fortalecer el vínculo.