¡Adiós, comida chatarra! ¡Hola, salud!

         
Por: Redacción

México se encuentra en la lista de la OMS como el primer lugar en obesidad infantil, y a esta lista se unen todas las consecuencias de una mala nutrición y una vida sedentaria; diabetes infantil, problemas metabólicos, bajo rendimiento escolar y riesgos vasculares.

Pero no solamente se trata de los niños que sufren obesidad, el consumo regular de comida chatarra es nocivo para todos los que la consumen y silenciosamente va causando secuelas en nuestra salud. Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition reveló que el consumo comida chatarra 5 días a la semana repercutía en su desempeño cognoscitivo de los estudiantes significativamente, se aplicaron a un grupo focal pruebas que evaluaban atención, velocidad y humor. Concluyendo que las dietas bajas en nutrientes generan reacciones químicas que producen inflamación del hipocampo, el responsable de la memoria y el reconocimiento.

Mientras que las dietas altas en azúcares suprimen la actividad de un péptido llamado BDNF, el cual es el encargado del aprendizaje, afectando el funcionamiento apropiado durante la sinapsis. Y no solamente afectan el desempeño escolar. También se ha comprobado que una mala alimentación en adolescentes y jóvenes los hace más susceptibles a depresión, y en general, tengas la edad que tengas no proveer a tu cuerpo con los nutrientes que necesita lo hará trabajar a marchas forzadas lo cual se traducirá en debilidad y fatiga.

Por si esto fuera poco la comida chatarra también está asociada al síndrome metabólico -un tipo de demencia-, aumenta el riesgo de cáncer, problemas renales, daño hepático y enfermedades cardiovasculares.

Y no estamos hablando de una dieta aburrida, la gran ventaja de estos tiempos es que hay disponibles en el mercado muchas opciones de golosinas, snacks y alimentos saludables. Puedes comer deliciosamente en casa y cuidar lo que consumes en la calle sin limitar el sabor o variedad. Educa y sensibiliza a tus pequeños sobre los beneficios de comer saludable, pongamos el ejemplo como papás y dejemos la comida chatarra lejos de las escuelas, las casas, las oficinas y nuestras vidas.