Los productos de higiene femenina pueden contener sustancias tóxicas en sus materiales

         
Por: Redacción

tampons



El artículo “Chem Fatale”, recientemente publicado por Women’s Voices for the Earth (WVE), pone a la luz los daños a la salud que podrían causar los productos de higiene femenina que circulan en el mercado y que representan ganancias millonarias, ya que contienen sustancias químicas tóxicas. Junto con este artículo se publicó una lista de las marcas cuyos productos son tóxicos.

“Creo que la toxicicidad de los productos de higiene fmenenina podría ser una de esas cosas de las que no se habla porque la vagina es un tema tabú,” dijo Ogonnaya Dotson-Newman, directora de salud ambiental de WE ACT y miembro del consejo de WVE.

Quienes se han preocupado por averiguar sobre los componentes de estos productos difícilmente han encontrado respuestas; debido a que en las regulaciones industriales se encuentran registrados como “dispositivos médicos”, no se considera necesario que divulguen información sobre sus componentes.

El artículo de WVE apunta principalmente a los tampones como los productos sanitarios más dañinos, ya que contienen químicos ligados al cáncer, incluyendo dioxina.

La dioxina es un biproducto del cloro que funciona como blanqueador y la mayoría de toallas sanitarias y tampones la contienen, ya que blanquea el algodón.

Un estudio publicado en Environmental Health Perspectives en 2002, encontraron dioxina en 4 diferentes marcas de tampones, aunque en niveles bajos. Sin embargo, desde que la US Environmental Protection Agency publicó un reporte sobre dioxinas en 2012 que concluyó que las dioxinas podán haber tenido “efectos potencialmente serios en niveles mínimos de exposición.” la presencia de las dioxinas en cualquier nivel en tampones son motivo de preocupación.

A diferencia de las toallas sanitarias y los tampones, las toallas húmedas y las duchas vaginales no se consideran dispositivos médicos y están categorizadas como cosméticos. Esto significa que su lista de ingredientes tiene que estar impresa en su empaque. Sin embargo en los estatutos legales se encuentra que no es requerido nombrar cada uno de los componentes de las fragancias. Por ello muchos fabricantes pueden esconder algunas de las sustancias contenidas en sus productos.



“Es increíble la poca información que se encuentra acerca de químicos contenidos en productos,” dice Robin Dodson, investigadora científica en Silent Spring Institute de Newton, Massachusetts , “sin analizar estos productos es imposible saber su composición química real. Leer etiquetas puede ayudar a identificar algunos químicos perjudiciales, pero no por completo.”

Según el reporte de WVE, muchos productos de higiene femenina contienen quaternium 15 y DMDM hidantoína, un conocido cancerígeno.

Debido a que estos productos se utilizan en una zona de tejido muy sensible y con conexiones directas al torrente sanguíneo, su composición química puede afectar severamente a la salud.

Y no sólo hay escasas discusiones públicas sobre los productos de higiene femenina sino que organizaciones dirigidas al cuidado de la salud de las mujeres y a la seguridad en los cosméticos no mencionan la posible toxicidad de los productos sanitarios femeninos.



Una opción para no comprar productos con toxinas es fijarse si las toallas o tampones están hechos de algodón orgánico.

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