Estudiantes desarrollan un barniz de uñas “anti-violación”

En los últimos años, en diversos países del mundo se ha incrementado la atención pública sobre el delito de violación contra las mujeres, un hecho deleznable que sin embargo, en muchos casos, tiene un desenlace tristemente sorprendente, pues existe cierta tendencia a atenuar la responsabilidad del violador para transmitirla parcialmente hacia la víctima, incluso al grado de justificar tácita o explícitamente el crimen.

Recientemente, cuatro estudiantes de la Universidad Estatal de Carolina del Norte desarrollaron un barniz de uñas que serviría como un defensa contra una posible violación. En términos generales, se trata de un compuesto químico que reacciona al contacto con algunas de las drogas más utilizadas para facilitar la acción del agresor.



Stephen Gray, Ankesh Madan, Tasso Von Windheim y Tyler Confrey-Maloney, todos estudiantes del Departamento de Ingeniería y Ciencia de Materiales de la susodicha universidad, dieron a conocer este barniz diseñado para reaccionar con un cambio de color a medicamentos como el Rohypnol, Xanax y el GHB, utilizadas con cierta frecuencia en casos de violación entre jóvenes al mezclarse con bebidas alcohólicas.

La idea es que una vez servido el trago, la joven puede fingir que agita con su dedo la bebida y, si el barniz cambia de color, entonces se descubre que esta contiene alguna de dichas sustancias.

Por ahora este producto es un prototipo, pero de conseguir el financiamiento, podría comenzar a comercializarse a gran escala.

Pero incluso si esto no sucediera, su sola invención contribuye a resaltar la urgencia de este problema y, sobre todo, el hecho de que su solución no se encuentra en el uso de objetos de este tipo, sino más bien en la información que resulte en la prevención de dicha conducta, sobre todo en el caso de los hombres.