Los videojuegos ayudan al proceso de aprendizaje en niños con dislexia

Dislexia

Gracias a las investigaciones científicas que se han hecho en el tema de la dislexia, las personas estigmatizan cada vez menos esta deficiencia lingüística. Encontramos numerosos casos en las escuelas de nuestros hijos, en familiares de amigos, etcétera. No obstante, muchos de nosotros no sabemos realmente qué es, cómo afecta tanto a nuestro hijo como a su aprendizaje, cuáles pueden ser las alternativas para evitar una desequilibrio emocional en ellos.

La dislexia es una dificultad en el aprendizaje de la lectura, por lo que también se llega a perjudicar su nivel de comprensión (aún si su inteligencia se encuentra dentro de la norma social). Es decir, los niños con dislexia tienen problemas al concientizar e interpretar ciertos sonidos a cierta velocidad, al codificar el orden de las palabras escritas, al recordar las palabras cuando las escucha, al comprender y expresarse verbalmente, e incluso al nombrar cosas rápidamente.

La ciencia propone tres tipos de dislexia: la auditiva, la visual y la perceptiva. La primera se refiere a los síntomas ya mencionados que afectan la audición de un niño; la segunda está enfocada en una cuestión más física, como es el acomodar de manera distinta las letras en algunas palabras; y finalmente, la última es la dificultad de orientar nuestra atención en ciertos temas. Es importante tener en consideración que la dislexia no implica forzosamente déficit de inteligencia; sino lo contrario, existe una tendencia a considerar esta deficiencia como un problema de aprendizaje o de enfoque de atención.

Un estudio en la Universidad de Oxford explica que se encontró una correlación entre el mejoramiento del aprendizaje lingüístico y el uso de videojuegos. Esto sucede cuando el niño está obligado a responder continuamente a numerosos estímulos de un solo golpe, y así “entrena a su cerebro” a reconocer y reaccionar más rápidamente a las palabras que lee.

Los investigadores pidieron a 36 participantes (17 niños con dislexia y 19 niños regulares) a presionar un botón cada vez que escuchaban o veían un patrón de estímulos. Como era de esperarse, los niños con el déficit de aprendizaje se tardaron más en reaccionar y apretar el botón. Por lo que, al habituar a su mente a diversos estímulos constantes, el niño con dislexia aprenderá a enfocarse cada vez de manera más rápida. Además, de acuerdo con MNN, el equipo de investigadores comentó que:

Creemos que las personas con dislexia pueden aprender asociaciones entre las letras y sus sonidos más rápido si escuchan primero el sonido y luego ven la letra o palabra correspondiente. Y los enfoques tradicionales de aprendizaje de lectura en los que primero se ve y luego se escucha, hacen justo lo contrario. […] Creemos que las personas con dislexia se pueden beneficiar de una técnica que permite cambiar el foco de atención desde los sonidos a los estímulos visuales constantemente, como ocurre con los videojuegos, para mejorar su aprendizaje.

Es importante recordar que esta deficiencia lingüística sólo puede ser diagnosticada por un médico especialista; por lo que, si notas que tu hijo tiene la mayoría de las características mencionadas, es mejor llevarlo a revisión médica. Esto es con el fin de encontrar la solución adecuada tanto a tus necesidades como a las suyas.