7 razones para cambiar de tampones o compresas desechables a toallas de tela

Feminidad

La menstruación es un proceso biológico (y hasta psicológico) que cada mujer genera y deja fluir mes con mes. Existen mujeres que experimentan esta fase vital como una auténtica expresión de su feminidad y de su fortaleza; mientras que, del otro lado, hay quienes la sufren optando por reducir o desaparecer este proceso natural mediante químicos. Estas polaridades sólo son reflejos de cómo aceptamos esa parte de nuestra sexualidad, y por ende de nosotras; de cómo respetamos a nuestro cuerpo y su amor a dar vida en todo aspecto.



 Al integrar conscientemente esta parte biológica a nuestra vida cotidiana, muchas mujeres buscamos alternativas más saludables para el cuidado de nuestro cuerpo cuando estamos “en nuestros días”. Diversas campañas ecológicas promueven el uso de copas menstruales, de esponjas de mar o de toallas de tela, y así reducir el consumo de los típicos tampones o compresas desechables. Pero, ¿cuál es el punto en hacerlo?

1. Se reducirán los cólicos, infecciones e irritaciones en la piel

Recordemos que muchos de los materiales de las toallas y tampones contienen químicos tóxicos para blanquear el algodón, los cuales: bloquean el flujo de aire de la vagina y entonces producen ciertas reacciones alérgicas en la piel; absorben las secreciones naturales de la zona, provocando resequedad en sus paredes y, a su vez, mucho dolor; desequilibran la flora natural del cuerpo, predisponiendo a infecciones vaginales y al síndrome de choque tóxico (SST); pueden ser productos cancerígenos.

2. Los productos reutilizables son más saludables.

A diferencia de las opciones reutilizables, los tampones y toallas desechables están hechos de algodón cosechado con pesticidas y herbicidas; además que son blanqueados con dióxido de cloro, el cual no sólo contamina el medio ambiente, sino que también se almacena en nuestro cuerpo durante décadas. Incluso, muchas de las fragancias artificiales que tienen para evitar los malos olores provocan efectos secundarios, como reacciones alérgicas, desniveles hormonales, desórdenes reproductivos, entre otros.

Toallas femeninas reutilizables

3. Te ahorrarás mucho dinero.

Es verdad que al principio cuesta más que los productos desechables; no obstante, puedes tomar la oportunidad como una inversión que durará mucho más tiempo. Es decir, con un cuidado apropiado, las toallas de tela perduran hasta seis años; mientras que las desechables sólo son útiles durante unas pocas horas, forzándote a comprar más y más. La industria de los productos mensuales está basada en el gasto innecesario a expensas de la salud de la mujer y del medio ambiente. 

4. Las toallas de tela son higiénicas: no escurren y son fáciles de limpiar.

Existen diversos tipos de telas que usan un revestimiento para la extra absorción de líquidos, y un cosido a prueba de fluidos. Sí, en ocasiones pueden ser un poco más voluminosas que las toallas desechables; sin embargo, es mejor esto que una vida con problemas de salud. Para limpiarlos, lo más recomendable es dejarlos remojar en agua durante la noche; si quieres desinfectar aún más, puedes agregarle agua oxigenada o aceite del árbol de té. Luego, echarlos en la lavadora con agua caliente. 

 

Olvídate de aquellos comerciales que te dicen: “Siéntete de nuevo limpia”, “Evita esos malos olores”, etcétera. La menstruación es un proceso natural en tu cuerpo, el cual es sabio. Cada funcionamiento de nuestro cuerpo tiene el único objetivo de cuidarnos. Por consiguiente, no es una cuestión que debe avergonzarnos.  Y tú, ¿cómo vas a cuidar a tu cuerpo?  

Hemos escrito este artículo en colaboración con la página Ecoosfera, así que puedes leer el resto de la lista en este enlace.