La magia de lo cotidiano: objetos de todos los días según la imaginación de Javier Pérez (FOTOS)

A veces podemos pensar que la magia existe, pero un mundo distinto al nuestro. Podemos pensar los hechos mágicos ocurren, pero en el mundo de los libros, del cine, de los sueños quizá. La magia ligada indisolublemente a la imaginación y sus creaciones.

¿Pero no es la imaginación parte de este mundo? ¿No es, en cierto sentido, este el único mundo que existe?

El ilustrador de origen ecuatoriano Javier Pérez parte de esta premisa para mostrarnos que la magia está ahí, presente, en los objetos y las situaciones de nuestra vida cotidiana. En la fruta que comemos a diario y las herramientas con que reparamos los pequeños desperfectos del hogar, en las flores que alegran nuestra mesa y la tarjeta de memoria donde nuestros hijos guardan sus fotos y sus documentos.

Con esa simpleza propia de la fabulación infantil (Picasso aseguraba que el artista era el niño que había sobrevivido a la madurez), Pérez nos entrega elocuentes estampas del momento en que, inesperadamente, descubrimos que la magia rodea inevitablemente nuestra existencia.

A propósito completamos con el poema “Mediodía” del mexicano Jaime Torres Bodet. 

Tener, al mediodía, abiertas las ventanas
del patio iluminado que mira al comedor.
Oler un olor tibio de sol y de manzanas.
Decir cosas sencillas: las que inspira el amor… 

Beber un agua pura, y en el vaso profundo,
ver coincidir los ángulos de la estancia cordial.
Palpar, en un durazno, la redondez del mundo.
Saber que todo cambia y que todo es igual. 

Sentirse, ¡al fin!, maduro, para ver, en las cosas,
nada más que las cosas: el pan, el sol, la miel…
Ser nada más el hombre que deshoja unas rosas,
y graba, con la uña, un nombre en el mantel…