Consejos para hacer ejercicio sin ir al gimnasio

Ejercicio en casa

Cuando entramos a internet, podemos a encontrar todo tipo de imágenes acerca de los beneficios físicos o psicológicos de hacer ejercicio, de las siluetas que nos han hecho desear, de las últimas tendencias corporales (que si el hueco entre las piernas o el puente del bikini), entre muchas otras cosas. En ocasiones, esos metamensajes nos afectan de una manera peligrosa; buscamos objetivos ilusorios por decisiones incorrectas.



El escritor y novelista inglés, D.H. Lawrence, en una vez mencionó: “La vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía, si no hay equilibrio natural entre ellos y si no experimentan un respeto natural el uno por el otro”. Eso fue hace aproximadamente un siglo, y aún ahora existe una demanda humana por esa necesidad de equilibrio.

Desgraciadamente, en estos tiempos es difícil reservar un poco de tiempo para uno, por consiguiente no encontramos el balance del que hablamos anteriormente.  Solemos decir: “¿en qué momento voy a ir al gimnasio?”, “¿cuándo voy a hacer la dieta?”, “estoy demasiad@ cansad@ de trabajar todo el día, cuando tengo tiempo libre prefiero descansar o socializar”. Razón por la cual, te proponemos algunas actividades que pueden motivarte a mantenerte en equilibrio.

– Ayuda a un amigo a mudarse: Al empacar las cosas, subir y bajar las escaleras, mover a todos lados las cajas, son actividades que pueden oxigenar y favorecer al sistema cardiovascular, lo que implica un mejoramiento en la circulación sanguínea. Además, se hace la buena obra del día al ayudar a alguien que quieres.

– Juega con niños: Sin importar la edad que tengan, jugar con ellos puede generar mucha energía siempre y cuando haya movimiento. Durante estos juegos, el flujo de oxígeno que llega al cerebro aumenta, por lo que mejora también la capacidad de concentración, de memoria, de aprendizaje y del estado de alerta. Sin mencionar que estarás fomentando un vínculo interpersonal muy importante tanto para el niño como para ti.

– Realiza una rutina de ejercicios que dure siete minutos: Gracias a la tecnología, ahora podemos encontrar todo tipo de aplicaciones móviles que pueden guiarnos a hacer una rutina en un corto tiempo. Por ejemplo, Lisa-Marie BodyRock se dedica a publicar diario una nueva rutina que sólo llevan pocos minutos al día; y lo mejor de todo es que son necesarios los grandes objetos del gimnasio, sino: una silla, una pared y tu música favorita.

Este tipo de ejercicio ayuda a regular los niveles hormonales, lo que contribuye a evitar cualquier tipo de enfermedad (incluso cáncer). Además que tiene un fuerte impacto positivo en los huesos, ya que los fortalece y retrasa su degeneración (previniendo la osteoporosis).

– Camina cuando tengas la oportunidad, o juega con un perro: Son maneras divertidas e interactivas de moverte; no sólo conoces lugares diferentes, sino también puedes generar un vínculo con otro ser vivo. Cuando caminas, el sistema inmune se acelera temporalmente, lo que ayuda a incrementar las defensas para el organismo. Incluso, beneficia a la calidad del sueño, aumentando tu productividad y propiciando un mejor estado de ánimo.

– Planta árboles: Además de aportar cierto cuidado al medio ambiente, también estarás quemando calorías en el proceso. En promedio, se pueden perder 400 calorías cada hora si plantas árboles. Cuando realizas alguna actividad física, mantienes un nivel saludable del azúcar en la sangre, lo cual controla el peso y evita el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

– Baila: ¿A quién no le gusta bailar a la par del sonido de sus canciones favoritas? Aún si no puedes bailar, al menos mover las manos, brazos o pies pueden ayudar. Puedes bailar donde sea y en cualquier momento: en la cocina cuando estas preparando la cena, en la recámara cuando estás escogiendo qué ropa ponerte, etcétera. De hecho, hacer este ejercicio contribuye a una mejor salud mental, ya que libera endorfinas cuando sudas, reduciendo el estrés y la ansiedad. Es muy funcional como apoyo terapéutico contra la depresión.