La Organización Mundial de la Salud también alerta sobre los daños que puede provocar el flúor

Calcium_fluoride

De pequeños, cuando llegamos a visitar al dentista por alguna caries, nos solían recetar sales de fluoruros; nos explicaban que este elemento químico ayudaba a prevenir la caries, fortaleciéndolos y bloqueando toda acción de alguna bacteria. En ocasiones llegaron a recetárnoslas por diversas circunstancias, confiando siempre en sus poderes curativos.



En sí, el fluoruro es una sal del ácido fluorhídrico (HF), el cual es  un compuesto incoloro y soluble en agua. Debido a que no se oxida por otros elementos químicos, esta composición extermina a ciertos microorganismos del sistema digestivo.

No obstante, información proporcionada por la Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus siglas en inglés), señala que, a largo plazo, el fluoruro puede provocar serios problemas de caries, digestivos y otras enfermedades.

De acuerdo con sus investigaciones, las ciudades con altos consumos de agua fluorada tenían altos niveles de problemas dentales, a comparación de aquellas con agua pura. En consecuencia, se ha llegado a concluir que el fluoruro realmente debilita y perjudica el esmalte dental.  Por el otro lado, también se intuye que una acumulación mayor de este compuesto en los huesos, puede desgastarlos y volverlos susceptibles a fracturas.

En el libro del doctor Russell Blaylock, Natural Strategies For Cancer Patients (2003), otra posible consecuencia de la presencia excesiva del fluoruro en el cuerpo es la alteración en la producción de la melatonina, la hormona reguladora del sueño.  El compuesto no sólo reduce la melatonina, sino también incrementa la absorción del aluminio en el cerebro, propagando la toxicidad del metal en el cuerpo.

Una de las consecuencias de este suceso pueden derivarse en el desarrollo cognitivo tanto de adultos como de fetos; como por ejemplo, desajustes en el proceso de aprendizaje y de la memoria. Otro caso también puede ser en cierto declive del sistema inmunológico, al inhibir la producción de anticuerpos y al presentar una incidencia en enfermedades autoinmunes. Incluso, también se le ha relacionado con el hipotiroidismo, al ser supresor de la glándula tiroidea.

En reporte del Dr. Blaylock, ¿Por qué el fluoruro es tóxico?, se comenta la manera en que hemos sido engañados con respecto a la seguridad de este compuesto en el agua: “Las afirmaciones divulgadas por las autoridades de salud que el fluoruro es completamente sano a altos niveles de consumo son falsas […] Ellos ignoran la vasta evidencia científica que señala el daño de este compuesto en el cerebro y en el sistema nervioso, sin mencionar en un alto riesgo de adquirir cáncer”.

Algunos estudios han encontrado una alta incidencia de cáncer en ciudades con agua fluorada. Parece que este compuesto puede perjudicar las enzimas relacionadas con la reparación del ADN, el cual es un procedimiento indispensable en la prevención de enfermedades como el cáncer.

Incluso, se ha llegado también a asociar el consumo de este químico con enfermedades cerebrales como el Alzheimer o demencia senil. Esto es debido a las toxinas (como el aluminio) encontradas en el agua fluorada. El Dr. Blaylock explica que:

Un estudio muestra que, al agregar fluoruro al agua, cuando contiene pequeñas cantidades de aluminio, puede causar una destrucción severa de células cerebrales en el área de aprendizaje y memoria. […] La presencia del fluoruro incrementa la biodisponibilidad de aluminio, provocando su aparición tóxica en la sangre y en el cerebro.

La WHO explica que las sales de aluminio utilizadas como coagulantes en ciertos tratamientos, pueden incrementar la incidencia de otras enfermedades como las mencionadas anteriormente. Así que, en caso que desees informarte un poco más respecto al tema, te compartimos la página web del Dr. Blaylock: Blaylock Wellness Report