Estos son los cuerpos de mujeres reales después de dar a luz (FOTOS, VIDEO)

El cuerpo de una mujer cambia drásticamente cuando está embarazada: el busto, la cadera y el trasero aumentan; su piel se estira y adquiere líneas a lo largo de su estómago; sus pies y rostro pueden hincharse; el cuerpo resiente el peso añadido por los antojos; y otros cambios. Cada mujer quien ha pasado ya por este proceso, sabe exactamente cuáles son los cambios fisiológicos (sin contar los emocionales y psicológicos).

En la vida real, más allá de las revistas y de las celebridades, el cuerpo tarda en readaptarse una vez que el bebé sale de la guarida materna. Pueden pasar meses para que se recupere la talla o el peso ideal. Y por consiguiente, cuando no se adquiere la figura deseada en un “abrir y cerrar de ojos”, surgen decepciones y reclamos de una misma: “¿Cómo es que las famosas puedan hacerlo y yo no?”



La fotógrafa Ashlee Wells Jackson se hizo esa misma pregunta después de tener un parto muy complicado. Sin embargo, ella, en vez de obsesionarse por ese vacío de cómo las mujeres deberían verse después de dar a luz, decidió celebrar su nuevo cuerpo. Lanzó su proyecto, 4th Trimester Bodies Project, el cual es una serie de fotografías de mujeres que muestran, con orgullo, su cuerpo después de haber dado a luz. En el siguiente video, la autora explica a profundidad la motivación de su trabajo:

 

La fotógrafa explica que:

[El proyecto está] Dedicado a abrazar la belleza inherente en los cambios que se presentan en nuestro cuerpo por la maternidad, el parto y la lactancia. […] Vivimos en una sociedad obsesionada con la perfección, el objetivo de este proyecto es cambiar el enfoque a la belleza de lo que realmente somos. […] El proyecto existe porque mujeres son juzgadas cruelmente por la manera en que ven. Porque una persona real no puede competir contra las herramientas de Photoshop o cubiertas de revistas. Y porque la maternidad es sagrada y debería ser celebrada. Este proyecto existe porque a veces los bebés nacen muy pronto. Porque a veces los bebés mueren. Porque a veces planeamos el mejor parto y la realidad es diferente. Porque a veces las cosas salen de la manera exacta que uno soñaba. […] Este proyecto existe porque mujeres y hombres y la sociedad lo necesitan. Porque nuestros hijos e hijas merecen más. Porque nosotros merecemos más. Porque somos hermosas: estiradas, con estrías, con heridas y todo.