¿Has cometido estos errores durante tu práctica del yoga?

El yoga se ha popularizado en el mundo occidental desde hace algunos años. La palabra de esta práctica física y mental proviene del sánscrito sánscrito ioga, derivado del iush, y quiere decir: “colocar el yugo a los bueyes”, “concentrar la mente”, “absorberse en la meditación”. De manera que este ejercicio funge como un método para equilibrar tanto cuerpo y alma como una unidad con el todo. 

De acuerdo con varios estudios científicos, al practicarlo constantemente, se ejerce un impacto a nivel muscular y esquelético, a nivel bioquímico y genético, en la vitalidad e inmunidad del cuerpo. De hecho, se ha demostrado que las personas tienden a mejorar sus procesos cognitivos como el aprendizaje, memoria, coordinación y control de emociones. 



Los yoguis y las yoguinis (practicantes de yoga) realizan esta actividad como una vía liberadora de energía, manteniendo equilibrio emocional y reforzando el sistema inmunológico. Sin embargo, para alcanzar la serenidad que el yoga implica, se requiere cultivar ese estado a través de pequeñas prácticas que olvidamos en proceso. Permitimos que nuestro ego se interponga, alejándonos de un balance emocionales. 

Esta es una lista de las actividades que realizamos durante el yoga, y nos alejan de la paz interior: 

– Practicar con fuerza. Existe un estigma que en yoga necesitas fuerza corporal para lograr una posición. Sin embargo, la fuerza impone estrés en el cuerpo y mente, alejándote de la sensación de bienestar. Si las personas olvidaran este concepto, podrían moverse con más facilidad y menos esfuerzo: se sentirían más libres física y mentalmente. 

– Compararte con los otros. Deja de compararte a ti y a tus habilidades con los demás. Cuando estamos en clase y vemos que los demás realizan ciertas posiciones, creemos que nosotros también debemos de hacerlo. Sin embargo, debemos recordar que la historia biográfica y genética de la otra persona es completamente diferente a la tuya. Existen diferentes tipos de cuerpo y procesos de aprendizaje. Es más importante escuchar a tu cuerpo y a sus necesidades.

– No preguntar ni dar retroalimentación al final de la clase. 

– Necesitas preguntar todo antes de su explicación. Muchas veces deseamos comprender todo de la manera más rápida y fácil, impidiendo a nuestro instructor hablar. Por lo que necesitamos practicar la paciencia, a fin de comprender lo que debemos hacer. Claro está que, si tenemos dudas y el profesor no lo explicó, es bueno preguntar al respecto. 

– No utilizar los tapetes. Estás forzando a tu cuerpo a pasar más de una hora sobre el suelo, lastimándolo. 

– Perseguir una posición específica. Necesitamos recordar que el yoga es un conjunto de posiciones en conjunto: no una sola. Por lo que conforme alcanzas un balance en una posición, éste es el resultado de la práctica de una secuencia de pasos que trabajaron en conjunto.