Niños del mundo con sus juguetes más costosos (FOTOS)

¿Recuerdas cuál era tu juguete más preciado cuando niño? ¿Podrías describir cuál fue la sensación que atravesó por tu cuerpo cuando te lo regalaron? ¿Te acuerdas cuando un familiar o un amigo recibió un obsequio más grande o costoso que el tuyo; y qué sentiste?

El fotógrafo Gabriele Galimberti quiso responder a estas preguntas, y lo hizo de una manera peculiar: viajó por 58 países y platicó con numerosos niños acerca de sus juguetes más costosos.

El resultado desencadena una reflexión acerca de nuestra respectiva posición ante los objetos materiales. En su proyecto, Toy Stories: Photos of Children from Around the World and Their Favorite Things, el artista expresa una inquietud ante la desigualdad económica entre los niños del mundo; lo cual moldea sus respectivos paradigmas del mundo:

A su edad, todos son muy similares. Ellos sólo quieren jugar. Pero la manera en que juegan puede revelar bastante. Los niños más ricos son más posesivos; al principio, ellos no querían que yo tocara sus juguetes, y yo necesitaba más tiempo para que me dejaran jugar con ellas. En los países más pobres, era mucho más fácil. Incluso si los niños tenían sólo dos o tres juguetes, a ellos no les importaba. En África, los niños prefieren salir a jugar con sus amigos.

Incluso, Galimberti también descubrió otras características de los juguetes de los niños del mundo. Por un lado, se dio cuenta que cada muñeco fungía como un protector ante los miedos que un niño podía sentir; y como parte de la fantasía, al final eran ellos mismos quienes se salvaban del peligro a través de sus juguetes. Por el otro lado, cada juego o muñeco reflejaba de cierto modo la cultura del país donde se encontraban, así como la esperanza de los padres, quienes proveen los objetos, puesta en los hijos: “Al hacer esto, aprendí más de los padres que de los niños.”

Con todo, a través de las fotografías, uno puede darse cuenta que los juguetes no han cambiado del todo. Que los niños siguen disfrutando los mismos objetos que uno cuando era niño. Al ver estas imágenes es regresar, de cierto modo, a la infancia que se quedó atrás; y que, sin embargo, podemos mejorar por el cuidado y felicidad de nuestros hijos.