SOLTANDO PREOCUPACIONES JUNTO CON TUS HIJOS

 

Los niños de hoy un viven con estrés y con rapidez lo que pasa en su día… Muchas veces acaban empachados sin poder digerir todo lo que sucedió y sin procesar o recibir los nutrientes necesarios.

Y con esto me refiero a nivel mental, emocional y físico.

Tanta es la información, las exigencias y la cultura de la carrera y el éxito, que está llevando a los niños a la ansiedad y a pensar que la vida no para y que la mente tampoco… Sus mentes se saturan y no pueden pensar con claridad, y entonces viene la angustia y el empache se información.

No hay espacios libres o momentos en donde puedan relajarse y digerir, para así tener mejor absorción y resultados que favorezcan su desarrollo y que tranquilicen su mente de manera que organicen el aprendizaje adquirido. 

Es importante además que  las pausas que se hagan en el día. Terminar la noche con rituales para prepararse para dormir y realmente descansar, idealmente 1 hora antes  de ir a la cama, comenzar a cerrar el día, evitar cenar justo antes de dormir, ver la televisión y acelerarlos con anuncios y demás.

Hacer un resumen  de lo que pasó en el día, escuchar un cuento, leer un rato, simplemente las historias de mamá, o alguna reflexión…

Vaciarnos, dejar la tensión atrás para así poder regenerarnos en las noches y hacer que nuestro cuerpo descanse y obtenga los nutrientes necesarios.

Ayudemos desde pequeños a nuestros hijos a saber cerrar, poder relajarse y terminar un día en paz.

Si te has encontrado en una situación en la que tu pequeño se preocupa de su día o  por algo que imaginó y sientes que no tienes idea de cómo encontrar la respuesta “correcta” para ellos. A cualquiera le gustaría tener algo para quitar todas sus preocupaciones.

He estado allí muchas veces con mi ahora hija de 6 años de edad. Estoy sorprendido por el peso de sus preocupaciones algunos días. Como un maestro de yoga certificado para los niños, creo que lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es dotarlos de herramientas para gestionar de manera consciente lo que la vida envíe en su camino.

Así que creé una práctica de meditación y visualización basada en métodos de respiración comunes para usar con mi pequeña por la noche. Juntos, ayudamos a aliviar su mente mediante el envío de esos problemas a la luna en un globo. Aquí es cómo practicar con su propio hijo:

Globos para dormir: una meditación que calma

Acurrucarse en su cama y acostarse boca arriba.

Coloque las manos sobre su vientre y cierra los ojos. Imagina que tu vientre es un globo.

A medida que inhalas, siente tu vientre como un globo llenando tus manos. Al exhalar, siente el aire que sale de tu vientre.

Repetir varias veces, llenando y vaciado tu vientre como un globo.

En tu próxima inhalación, llena el globo con cualquier tipo de preocupaciones o deseos que puedas tener. Al exhalar, envía ese globo para arriba en el cielo nocturno.

Repite este proceso con cada respiración.

Llenar los globos con cada deseo o preocupación, luego enviarlos hacia el cielo en cada exhalación. En el ojo de tu mente, ve el cielo llenarse con sus globos.

Observa los detalles de sus globos. ¿De qué tamaño son? ¿De que color son? ¿Cómo se mueven?

Observa cómo los globos flotan cada vez más lejos, hasta que desaparezcan.

Diviértete con esta visualización y deja que tus niños construyan con su imaginación su propia visualización. Ten en cuenta que pueden llenar sus globos no sólo con sus preocupaciones, pero sus deseos, también. Mi hija empezó a hacer esto por su cuenta, y se calentó mi corazón cuando oí que llenaba globos con los deseos de sus amigos.

Que haya más deseos que preocupaciones a medida que practiques esto con tus pequeños.

 

Un artículo de Esther Fasja

Anahd (el privilegio de ser)

 

 

Redacción

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