8 hábitos de maternidad de otros países que quizá nos enseñen algo

La crianza, uno de los actos más humanitarios, genera este soporte físico, emocional, social e intelectual a los niñxs, desde su más tierna infancia hasta la edad adulta. Puede ser brindado por lxs abuelxs, lxs tíxs, lxs padres biológicxs o adoptivxs,  y son ellxs quienes deben brindar amor, cuidado, apoyo e incluso estructura social.

Al crecer en un determinado grupo social, vivimos en el día a día sus reglas o costumbres; de modo que, a veces sin darnos cuenta, las transmitimos a nuestros hijxs a través de la crianza. Notamos estos modus vivendi  cuando nuestro hijx llega emocionado diciendo: “Mamá, mamá: en casa de Fulanitx se duermen hasta las 10 de la noche. Y yo me debo dormir a las 8.”



Estas diferencias de crianza nos permiten entrever ciertas singularidades culturales, ofreciéndonos la oportunidad de recordar (y comprender) que no hay un método único para la educación y felicidad de nuestrxs seres queridxs. Por lo que necesitamos comprender estas diferencias a fin de enriquecer nuestros métodos.

Por ello les compartimos algunos hábitos de maternidad alrededor del mundo, de modo que podamos aprender algo de estas diferencias culturales:

  1. En Noruega, los niñxs toman una siesta en el exterior, aún a temperaturas bajo cero.  Cuando los niñxs cumplen alrededor de un año, empiezan a asistir a Barnehage (el jardín de niños de Noruega) de 8 am a 5 pm. Ahí, pasan la mayor parte del día afuera, en temperaturas extremadamente frías, para explorar el medio en el que viven.
  2. Las madres de Vietnam educan a que sus hijxs dejen de usar los pañales a los nueve meses. Lxs padres empiezan a notar el horario en que sus hijxs orinan, realizando un silbido en ese momento. Pronto, los bebés asocian el silbido con las ganas de ir al baño. Y listo, con un poco más de tiempo, los bebés (y los padres) olvidan los pañales en nueve meses.
  3. Lxs padres de Dinamarca dejan en el exterior a sus bebés en la carriola, en lo que ellos entran a un restaurante a comer o van de compras. Debemos recordar que Dinamarca cuenta con uno de los sistemas de seguridad más efectivos en el mundo, por lo que dejar a un bebé en la calle no es particularmente peligroso ni desalmado. Para ellos, dejar a los niñxs afuera es esencial para la salud y el desarrollo mientras se obtiene aire fresco.
  4. En Polinesia existe una cooperativa de niñxs organizadxs para cuidar a otros niñxs. Es decir que los niños de preescolar aprenden a calmar a los bebés, convirtiendo a estos pequeños en seres autosuficientes a través del ejemplo.
  5. En Japón es recomendable que los niñxs salgan por su cuenta. Encontrar a niñxs a partir de los 4 años  en las calles de Japón, es bastante común. Es una práctica que permite que los niñxs desarrollen un sentido de exploración, creatividad, imaginación, autosuficiencia y ubicación.
  6. Los niñxs españoles pueden dormirse a la hora que ellos gusten.
  7. Los padres de Aka, en África central, cuentan con roles de género virtualmente intercambiables. Mientras que las mujeres pueden ir a cazar, los hombres se quedan en casa a cuidar a los niñxs; y viceversa. Existe un nivel de flexibilidad que permea una increíble apertura cultural.
  8. Los niñxs franceses cuentan con un sistema de alimentación increíble, permitiéndoles comer desde foie gras hasta todo tipo de quesos.