Educar… ¿Se convierte en pesado y cansado?

 

 



¿Te has puesto a pensar en qué es lo que estás haciendo al educar?, ¿Cuánto te detienes a observar y darte cuenta de que es lo que estás enseñando a tus hijos con tus palabras, con tus actos y tus actitudes?,
¿Cuáles son aquellos valores que están implícitos y cuáles explícitos?,
¿Cuánto tiempo de tu día dedicas a observarte y hacerlo de forma consciente…?,
¿Cuánto te detienes a observar que de todo lo que has educado o mostrado a tus hijos aparece en su vida diaria…?, ¿Cuántas veces enseñas la GRATITUD a tus hijos, la vives y experimentas con ellos…?

Estas son algunas reflexiones que podrían ayudarte a observar por donde andas y como transmites o vives la Gratitud en tu hogar.

Tal vez esto cambie tu forma de estar y solucione muchos obstáculos o tensión en la educación de tus hijos…

Soluciones prácticas para los problemas de crianza.

La gratitud puede cambiar tu día

“A veces la vida puede ser difícil. Sólo deseo estar en un mejor estado de ánimo para que así pueda ser más amable con mis hijos! “- Karen

“No estamos agradecidos porque somos felices. Estamos felices porque estamos agradecidos” – Hermano David Stendl-Rast

La vida puede ser difícil. Y ser un padre puede ser una de las cosas más difíciles que hacemos. No es de extrañar que nos encontremos de mal humor a veces.

Siempre podemos elegir ver las cosas de manera diferente, para hacer frente a los problemas que nos están gastando. Pero eso requiere mucho trabajo. Trabajo diario. Y siempre habrá días difíciles.

Así que si quieres una manera fácil de hacer un mal día mejor, y una manera sencilla de aumentar la felicidad que sientes a diario, te alegrará saber que los investigadores han descubierto una estrategia que realmente funciona para elevar la felicidad: Gratitud.

Cada tradición espiritual tiene una práctica de la gratitud. No sólo para obtener supuestos beneficios espirituales o éticos, sino porque hace que la gente sea más feliz.

¿Por qué es la gratitud tan eficaz?

El estado de la gratitud es muy parecido al amor. Los científicos dicen que cambia nuestro corazón en un ritmo más “coherente” (saludable). Los meditadores podrían decir que abre nuestros corazones para que podamos disfrutar de las bendiciones que nos rodean.

Centrarse en lo positivo nos hace felices – y reconecta el cerebro. Sentir gratitud nos saca de la habitual sensación de inquietud de la mente que dice “no es suficiente”. Cuando nos detenemos en un “buen” sentimiento, nuestros cambios de la química corporal nos hacen sentir mejor. Y nuestro cableado neuronal pasa de un sesgo de negatividad a un sesgo de positividad, en donde empiezas a notar todas las cosas buenas.

Programamos nuestro subconsciente para crear más de lo que estamos apreciando, sobre todo cuando tenemos una “foto” en nuestra mente que nos hace sentir bien.

Vamos a hacer un experimento.

Ahora:

Nombra 10 cosas por las que estás agradecido. Imagina esas cosas. Siente la gratitud al imaginarlas.

En realidad hazlo, tienen que ser por lo menos 10.

¿Qué notas después de hacer esta práctica? La investigación muestra que en realidad se puede cambiar un mal estado de ánimo con una avalancha de agradecimiento.

Puedes utilizar pequeñas variaciones en esta práctica durante todo el día para cambiar tu estado de ánimo, en cualquier momento:

  1. A lo largo de tu día, detente un momento para respirar profundamente y expresar gratitud por la vida. Observa que esto te quita tiempo de tu día. Todo lo que necesitas es darte cuenta de la abundancia de las bendiciones. ¿Y si ese momento pasa a ser uno duro? Es en los momento desafiantes que podrás darte cuenta de los grandes cambios que produce la gratitud. (Y así podrás encontrar como tu perspectiva cambia por completo, por lo que en lugar de sentirte molesto por la chaqueta de tu hijo en el piso, estarás agradecido que tu hijo este en tu vida.)
  1. Agradece a la gente durante todo el día. Agradece cada vez te ayudan, te sirven el café, cuidan de tus hijos, etc. Vivimos en una red de interdependencia. Nuestra gratitud por esas conexiones alimenta nuestro corazón también.
  1. Todas las noches antes de irte a dormir, anota por lo menos tres cosas por las que estás agradecido. (Repetición permitido.) La investigación muestra que las personas que hacen esto consiguen felicidad casi de inmediato, y se mantienen felices durante mas tiempo, ya que siguen esta práctica. Si has tenido un momento difícil con tu hijo ese día, hay tres cosas que puedes apreciar en todo momento.

No importa lo difícil del día, siempre hay algo por lo cual estar agradecidos. Y cuanto mejor te sientas, más eficazmente puede responder a cualquier reto.

“Si la única oración que dije en mi vida fue ‘GRACIAS’, eso sería suficiente.” – Maestro Eckart

20130101

Esther Fasja