Descubre por qué los bebés nacidos en verano tienden a ser más saludables

¿De qué depende la salud de una persona? Algunos teóricos consideran que se trata de una mezcla de genética y del estado de ánimo; otros, del mes en que se nació. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado en Medical Research Council en Reino Unido, se cree que si se nació en una época específica del año, entonces se será más –o menos– proclive a enfermarse de ciertas enfermedades.

Esta información es sumamente importante para entonces prevenir situaciones de riesgo, en especial para nuestros hijos. Pues los resultados han mostrado que el mes de nacimiento tiene un impacto medible sobre el desarrollo y la salud de los niños.



Aunque se desconoce la causa principal de esta correlación, los investigadores creen que se debe a la presencia del sol. Y es que, para ser más claros, los bebés que nacen durante verano tienen menos riesgo de enfermarse pues tienen una mayor exposición al sol –y por tanto, a la vitamina D– en el segundo trimestre del embarazo.

Para realizar esta investigación, John Perry, autor de la investigación, tomó en consideración factores como el peso y la altura del bebé a la hora del nacer así como la edad de la primera menstruación de su madre. No obstante lo que descubrió fue que la concepción y el parto no se ven influenciados por la clase social ni la edad de los padres ni de su salud; sino de una serie de patrones relacionados con el mes de nacimiento y, por tanto, del medio ambiente. En otras palabras, la época del año en que se nace puede influenciar principalmente en el desarrollo de la persona hasta su adultez.

Asimismo se encontró que los bebés del verano suelen tener un mayor peso a la hora de nacer, ser más altos durante la adultez y empezar más tarde la pubertad que sus coetáneos que nacieron en otra época del año. Mientras que los bebés de invierno cuentan con una tendencia opuesta: tienen un peso más liviano a la hora del, ser más bajos durante la adultez y empezar precozmente la pubertad.

En palabras de Perry se cree que la exposición de la vitamina D es un factor influyente en el peso y la altura del bebé, así como en el inicio de su pubertad. Así como en ciertas condiciones o enfermedades a lo largo de su desarrollo; por lo que te compartimos el siguiente infográfico donde se asocia las enfermedades con mayor presencia en las personas que nacen según cada mes:

 

birth-month-disease-connection-150609d-02

 

Fotografía principal: Bkreader