¡Delicioso! Receta para elaborar un Pan de muerto casero

En esta época del año, las panaderías se llenan de este delicioso manjar llamado Pan de muerto.

Este pan, azucarado, con un toque de naranja y mantequilla, tiene sus orígenes en la Conquista española, pues surge como un ritual prehispánico cargado de simbolismo en cada detalle de su estructura.



En México, principalmente al sur del país, este pan se coloca en las ofrendas tradicionales para honrar a los difuntos que regresan al mundo de los vivos durante las noches del primero y segundo de noviembre. Cuenta la leyenda que la elaboración de este pan tiene raíces en los sacrificios humanos; sin embargo la llegada de los españoles modificó el ritual –el corazón de una princesa latiendo en una olla con amaranto– al introducir el pan de trigo en forma de corazón cubierto en azúcar de color rojo que simulaba la sangre de la mujer.

Actualmente el Pan de muerto, antropofagia de pan y azúcar, asimila una mezcla de respeto e ironía, como si fuera un desafío a la muerte (Monteagudo). Por ello, cada elemento del pan de muerto tiene un significado invaluable: su forma circular representa el ciclo de la vida y la muerte; la bolita superior, el cráneo; las cuatro canillas, los huesos colocadas en forma de cruz en referencia a los cuatro rumbos del universo dedicados a Tezcatlipoca, Tláloc, Quetzalcóatl y Xipetotec.

A continuación, en Mamá Natural, te compartimos la receta para hacer tu propio Pan de muerto, y enaltecer esta festividad típicamente mexicana:

Ingredientes:

-1 kilo de harina.

-30 gramos de levadura instantánea.

-10 gramos de Maximix 40 (acelerador que se encuentra en cualquier tienda donde se venden ingredientes para panaderías). Opcional.

-300 gramos de azúcar.

-5 gramos de sal.

-8 huevos.

-100 gramos de mantequilla.

-80 gramos de manteca vegetal.

-200 mililitros de agua (1 taza).

Preparación:

Mezcla la harina con la levadura. en el Maximix. Forma un volcán y en el centro añade sal, azúcar y mantequilla. Revuelve y forma, de nuevo, otro volcán, en donde agregarás poco a poco los huevos –mezclando a la perfección– y agua. Amasa durante 30 o 40 minutos; o 15 minutos en la batidora con gancho especial.

Deja reposar la masa hasta que doble su tamaño. Después dale forma a los panes, decorándolos con huesitos hechos con la misma masa. Embárralos con una mezcla de huevo y agua para espolvorearlos con ajonjolí o azúcar. Mete la pieza en el horno precalentado 180ºC y mantenla durante 25 minutos o hasta que estén cocidos.

[México Desconocido]