Dando a luz en dos mundos diferentes, poderosa serie fotográfica que necesitas ver

Todo bebé necesita a un padre que esté disponible y sea capaz de entender su idioma –sus balbuceos, sus llantos–. Desde el embarazo, el embrión, y luego feto, requiere de ciertos cuidados y atenciones que la madre es la única que puede brindarle. Se trata de una especie de amor (de)codificado sólo por ambos miembros de la simbiosis, la cual tiene el poder de programar la búsqueda de bienestar en el bebé.

Por esta razón, los primeros momentos en que madre e hijo pasan juntos, en el momento del parto, son tan importantes. Son, en otras palabras, aquella fuerza que le transmite al recién nacido  que el mundo al que llegó es seguro para su estancia. Sin embargo, ¿qué pasa cuando una mujer no cuenta con las necesidades básicas para dar a luz?



Moa Karlberg, fotógrafa de Estocolmo, lanzó un proyecto en el que evidencia la diferencia de partos entre Suecia y Tanzania. A través de la inmortalización del rostro de la mujer en proceso de parto, como si se pudiera trascender esta expresión fuerte, dolorosa y placentera, Karlberg habla acerca de los riesgos que existen en este país africano –en comparación de los existentes en Suecia–.

Ella ve, a través de sus fotografías, cómo en Suecia, si algo sale mal, un grupo de especialistas aparece en minutos; inclusive, si los bebés prematuros terminan en una unidad neonatal, tienen una alga probabilidad de sobrevivir. Mientras que en Tanzania, cuando las complicaciones se presentan, la falta de equipo y de equipo especializado no pueden brindarle ayuda a la madre ni al bebé:

No hay una ayuda especial para bebés prematuros. En una esquina de una recámara, en la que hay un letrero que dice ‘unidad de planificación prematura’ hay una incubadora de un hospital universitario de Suecia. Y está fuera de servicio desde hace muchos años. […] También hay una ausencia evidente de fórmula infantil, por lo que si un bebé no empieza a recibir alimento del pecho materno, habrá un verdadero problema después. […] Esta disparidad tiene mucho que ver con el hecho que las mujeres en Suecia tienen cuartos propios. Si gritas mucho en una clínica en Tanzania, podrías molestar a otra mujer en la misma recámara.

Esta diferencia es un verdadero problema que afecta a millones de personas alrededor del mundo –principalmente en países en desarrollo, donde la pobreza azota a la salud plena de sus habitantes–. Por esta razón en Mamá Natural incitamos a esta toma de consciencia en función del embarazo, parto y crianza; pues la educación e información verídica en cuidados obstétricos –de emergencia–, estilos de vida saludables, crianza respetuosa y amorosa, entre otras, pueden reducir la tasa de mortalidad, violencia –obstétrica– así como involucrar a la mujer en su decisión de reproducirse.