Remedios caseros y efectivos para la gripa en bebés menores de 3 meses

La gripa, esa molesta infección que afecta a la nariz, garganta y pulmones, puede perjudicar tanto nuestra salud como la de nuestros seres queridos durante la época de octubre y marzo.

Ya sea que tratemos esta afección con tratamientos naturales –tés, ungüentos y mucho descanso– o visitemos al médico para la prescripción de medicamentos; sin embargo, ¿qué podemos hacer cuando la gripa afecta a un bebé?

Cuando un bebé se enferma de gripa, es importante considerar cuáles son sus síntomas para entonces encontrar el mejor tratamiento para él o ella. Por lo que asistir con el doctor lo más rápido posible puede prevenir que la infección empeore y, por tanto, nuestro bebé sufra. Mientras tanto, te compartimos algunos consejos para reducir la gripa en tu bebé, según su edad:



Mucho descanso (apto para todas las edades)

Combatir una infección requiere de mucha energía, en especial cuando apenas se está aprendiendo a conocer y a regular la energía propia. Por lo que para sanar, el bebé necesita simplemente descansar –aunque no sea en la cama–. Y si le cuesta trabajo, acurrucarse con él o ella también puede ser de ayuda.

2. El vapor (apto para todas las edades). El vapor ayuda a que las vías nasales se liberen de los mocos, por lo que un baño caliente puede ayudar a tu bebé a relajarse. Puedes usar un baño vaporoso, un vaporizador o un humificador. En caso que tu bebé sea mayor de dos años de edad, añade unas cuantas gotas de mentol al agua del baño o al vaporizador.

3. Gotas de agua salina y jeringas de válvula (apto para todas las edades).

Unas cuantas gotas permitirá que la nariz de tus hijos se liberen de la mucosidad. Para los bebés, las válvulas pueden ser de ayuda a la hora de la lactancia. Trata de usarlo 15 minutos antes de alimentarlo.

Necesitas: una jeringa de válvula, agua salina. Disuelve 1/2 cucharadita de sal en agua caliente. No reutilices la solución que hagas en el día –no es bueno mantenerlo durante 24 horas–.

Colocando la cabeza de tu bebé hacia atrás o con su espalda sobre una base firme (y un rollo de toalla soportando su cabeza), apachurra dos o tres gotas de la solución salina en cada fosa nasal tratando de mantener su cabeza en esa posición hasta 30 segundos (o menos si es bebé). Luego apachurra la jeringa de válvula, y de manera gentil inserta la válvula en su fosa nasal. Lentamente deja que la válvula agarre la mucosa y la solución mucosa y remuévela para limpiarla con un papel sanitario. Repita el procedimiento cuantas veces sea necesario. No uses la solución salina durante más de cuatro días, ya que puede ser contraproducente para su salud.

4. Frotarle una pomada de eucalipto, alcanfor y mentol –o Vick Vapor Rub– (apto sólo para niños de tres meses para arriba).

Esta pomada, a pesar de no causar un efecto significativo en la congestión nasal, alivia los síntomas de la nariz congestionada. Dale un masaje en su pecho, cuello y espalda.

Fotografía principal: Nameberry