Descubre aquí por qué la piel de un bebé parece ser tan suave (pero quizá no lo sea)

Hay ocasiones en que al acariciar a un bebé (o inclusive a otra persona), sentimos una piel excesivamente suave. Será el jabón, la crema o el aceite utilizado, pero hay algo que nos permite disfrutar de tal sensibilidad y tersura que nos motiva a continuar palpándolo a través de abrazos o caricias. Sin embargo, ¿qué pasaría si esta tersura se tratase de un mecanismo para crear vínculos entre las personas, los cuales influyen positivamente en la salud física y emocional de todos?

De acuerdo con estudios realizados por Aikaterini Fotopoulou de la University College of London, el fenómeno en el que se considera que la piel de ciertas personas es más tersa se debe a la necesidad intrínseca de los humanos de construir vínculos sociales a través del tacto. Y es que lo interesante de esta ilusión es su complejidad al recibir de manera intencional una caricia con tintes afectivos: “El sistema típicamente responde a una caricia gentil y lenta de una relación íntima, codificando el placer al tacto. Esta ‘ilusión de suavidad social’ en la mente del que brinda la caricia es selectiva en ciertas partes del cuerpo y la caricia agiliza la experiencia del placer del que lo recibe.”



En términos teóricos, esta ilusión no es más que un mecanismo inconsciente y automático para desarrollar vínculos afectivos íntimos y profundos a través de brindar placer recibiendo placer dentro del dominio del tacto. De hecho, el tacto social juega un papel importante en la vida humana tanto en el aspecto físico como emocional; desde el desarrollo neurológico del infante hasta la presencia recurrente de emociones positivas como el amor, la alegría y la felicidad. De modo que la ilusión de considerar a las personas más suaves asegura el contacto recurrente, y por tanto de un vínculo social a través de la experimentación de un apego seguro entre  familiares, amigos, pareja e inclusive extraños.

Este estudio afirma realmente la importancia de las sensaciones corporales en el día a día, pues éstas generan un impacto en la percepción positiva de la vida cotidiana. ¿Por qué no darle la trascendencia que merece el tacto?