Conoce cinco tipos de orgasmos que una mujer puede gozar

A partir de la década de los 50, cuando el doctor Kinsey se atrevió a abrir el tema de la sexualidad en la ciencia, se empezó a estudiar meticulosamente el mero acto sexual. Fue entonces cuando empezaron a delinearse las diferentes fases de la respuesta sexual humana, desarrollándose numerosas teorías en relación con el mismo acto; también se comenzaron a analizar los trastornos sexuales así como las infecciones de transmisión sexual (anteriormente llamadas enfermedades de transmisión sexual). Se desató todo una investigación à profondeur del acto sexual, su erotismo y sus beneficios.

A pesar de haber pasado seis décadas de investigaciones y estudios, aún falta muchísimos eslabones para comprender del todo al sexo. En especial cuando se trata de la anatomía y psicología de la mujer en el área de la sexualidad. Como por ejemplo, los orgasmos femeninos.



¿Cuántos orgasmos puede sentir una mujer? De acuerdo con The Huffington Post, la mujer es capaz de sentir cinco tipos de orgasmos:

El clitorial.

Se logra a través de la estimulación directa del clítoris. En un estudio publicado en el periódico NeuroQuantology, este orgasmo se describe como “localizable, puntiagudo, explosivo, de corta duración”; y para alcanzarlo, intenta conseguirlo primero por tu cuenta. La masturbación es una de las maneras más viables para conocerte y explicarle a tu pareja cómo hacerlo; además que es de útil ayuda para alcanzar el orgasmo durante el sexo.

El vaginal.

También conocido como el orgasmo del punto G –el cual no sucede en todas las mujeres. De acuerdo con el mismo estudio en NeuroQuantology, los orgasmos vaginales se logran más durante el acto sexual que la estimulación clitorial, y se le describe como un efecto que sucede a lo largo del cuerpo y con mayor duración. Pero ojo, el hecho de que no hayas experimentado un orgasmo vaginal no significa que no puedas sentirlo: los investigadores del punto G explican que el objetivo es estimularlo, sin temer a la duración del sexo (o la masturbación).

El orgasmo de expansión, que ocurre como el resultado de la fusión entre el orgasmo clitorial y el vaginal.

Ambos orgasmos pueden lograr que alcance de entre uno y 15 minutos, terminando en un orgasmo gigante (ese es el término médico para describir este tipo de orgasmo). La manera de alcanzarlo es esforzarse en encontrar la posición o la manera de estimular ambas áreas. Para algunas mujeres, la solución es el misionero o estar arriba (ya que permite estimular el clítoris y la penetración).

El orgasmo generado por el ejercicio.

Las mujeres que lo han llegado a experimentar reportan que es menos intenso pero placentero. Para alcanzarlo necesitas subir el ritmo cardiaco para alcanzar un orgasmo descrito como “inducido por el ejercicio”. Después de cardio, intenta hacer ejercicio de abdomen para alcanzar ese gran O. Querrás trabajar tus músculos hasta el punto de fatiga, y así mantener la sensación de excitación.

El orgasmo por la piel.

Quizá hayas experimentado este orgasmo mientras escuchas canciones o piezas de música. Esto se llama frissons, que son efectos inducidos por la música y se asocia con una sensación vibrante positiva. La única música asociada con este fenómeno es la clásica, donde los crescendos y los cambios de cuerdas habitan.