¿Viagra femenina? Descubre lo que hace esta píldora rosa en tu cuerpo

Si bien existe un amplio mercado alrededor del acto sexual, la realidad es que éste se ve manchado por la desinformación, la culpa y el pudor.  Esta desinformación ha provocado que se ignore el verdadero uso de ciertos productos para el beneficio de la salud sexual de las personas.

Un ejemplo de esta situación es el miedo o la vergüenza que genera entrar a una sex-shop o a una condonería, para solicitar un lubricante… ¿Qué es un lubricante? ¿Para qué sirve realmente? ¿Es algo malo o intrusivo en la relación?



Un lubricante, ese líquido viscoso en un bote de figuras graciosas, apoya a la lubricación natural que segregan las glándulas genitales ante la excitación sexual. Esta lubricación permite disfrutar tanto del erotismo como de la relación sexual. Sin embargo hay ocasiones en donde es necesario usar lubricación extra por cuestiones de problemas fisiológicos -como la menopausia. ¿Significa entonces que la lubricación artificial es mala cuando su única función es mejorar la experiencia sexual para una mejor salud?

Podríamos decir que esta situación se asemeja con la famosa pastilla azul, la viagra. Existe una halo de misticismo, morbo y miedo alrededor de ella: sólo la toman los viejos “raboverdes”, es para potenciar la erección fálica, etcétera. Cuando realmente se creó la viagra como un método para ayudar a los hombres con un trastorno orgánico de excitación (también conocido como disfunción eréctil), ya que brinda un mayor flujo en las vías sanguíneas de la zona genital masculina y así resultando en una erección. La aparición de la viagra resultó en una revolución en relación con la sexualidad masculina, ya que no sólo influyó en la salud de un individuo, también en su identidad sexual.

Con el paso del tiempo, las investigaciones fueron señalando que había otra población, menos estudiada, que sufría también de problemas sexuales –principalmente del trastorno del deseo hipoactivo; es decir, con poco o nada deseo sexual–. Las mujeres. Y ahora, a casi 20 años después de la creación de viagra, aparece la pastilla rosa…

Se trata de viagra femenina que comenzará a circular por el mercado a partir de octubre del 2015. Está compuesto de un químico llamado flibanserina, la cual tiene efectos en los niveles de dopamina y norepinefrina. Si bien al principio comenzó como medicamento antidepresivo, los médicos eventualmente descubrieron su poder como un potencializador del deseo sexual; el cual sólo estará disponible a través de profesionales sanitarios certificados y farmacias certificadas: “Los pacientes y los médicos prescriptores deben comprender los riesgos asociados con el uso de Addyi antes de considerar el tratamiento”, afirma Janet Woodcock, directora del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos (CDER) de la FDA (Administración para la Alimentación y Medicamentos).

En los ensayos clínicos, se comprobó que la viagra para mujeres probó influir en una media de tres o cuatro actos sexuales satisfactorios al mes. Este ensayo se realizó durante 24 semanas, ayudando entre un 46 y 60 por ciento de las mujeres que consumieron la pastilla. Sin embargo se unieron sus posibles efectos secundarios: desmayos, mareos, sueño, disminución de la presión arterial, náuseas, etcétera.

La realidad es que aún hay mucha investigación y mucho labor que realizar para lograr que tanto hombres como mujeres alcancen una vida sexual plena y saludable en función de su satisfacción y bienestar. Y hoy por hoy, todo comienza con saber con lo que a uno mismo se siente cómodo, satisfecho y saludable.