Una probadita de Montessori 

El silencio y la movilidad son elementos indispensables en esta filosofía. Los niños pueden mover sus mesas, agruparlas o separarlas según la actividad, todo el mobiliario es adecuado al tamaño del niño, siendo las manos las mejores herramientas de exploración, descubrimiento y construcción de dichos aprendizajes.

El error, equivocación o falta, es considerado como parte del aprendizaje, por ello, no es castigado, resaltado o señalado, sino, valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular a que el niño haga siempre una auto-evaluación.

Los principios básicos fundamentales de la Pedagogía Montessori son: la libertad, la actividad y la individualidad. Otros aspectos abordados en ésta metodología son: el orden, la concentración, el respeto por los otros y por sí mismo, la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el desarrollo de la voluntad y la autodisciplina.

El método Montessori está inspirado en el humanismo integral, que postula la formación de los seres humanos como personas únicas y plenamente capacitadas para actuar con libertad, inteligencia y dignidad.

El Método Montessori, es considerado como una educación para la vida y se sirve de los siguientes aspectos para lograrlo:

  • Ayuda al desarrollo natural del Ser Humano.
  • Estimula al niño a formar su carácter y manifestar su personalidad, brindándole seguridad y respeto.
  • Favorece en el niño la responsabilidad y el desarrollo de la autodisciplina, ayudándolo a que conquiste su independencia y libertad, esta última como sinónimo de actividad, libertad para ser y pertenecer, para escoger, para instruir, para desarrollarse, para responder a las necesidades de su desarrollo.
  • Libertad para desarrollar el propio control.
  • Desarrolla en el niño la capacidad de participación para que sea aceptado.
  • Guía al niño en su formación espiritual e intelectual.
  • Reconoce que el niño se construye a sí mismo.

    ¿Qué le permite al niño conocer innatamente su entorno?
    La mente absorbente. María Montessori observó una sensibilidad especial del niño para observar y absorber todo en su ambiente inmediato y la denominó “la mente absorbente”.

    Ésta es la capacidad única en cada niño de tomar su ambiente y aprender cómo adaptarse a él. Durante sus primeros años, las sensibilidades del niño conducen a una vinculación innata con el ambiente. La capacidad del niño de adaptarse por sí mismo al ambiente depende con éxito de las impresiones de ese momento, así, si son sanas y positivas, el niño se adaptará de una manera sana y positiva a su entorno.

    Los períodos sensibles.
    Se refiere a los períodos de la edad en que el niño demuestra capacidades inusuales en adquirir habilidades particulares, es decir; cuando el interés del niño se focaliza a una parte específica de su ambiente.

    Estas sensibilidades que el niño desarrolla normalmente, ayudan a adquirir las características necesarias para su desarrollo como adulto.

    Ejemplos de los periodos sensibles:
  • La lengua en los primeros años, entre el año y los tres.
  • Sentido del orden, entre los dos y tres años.
  • Adquirir la escritura, entre los tres y cuatro años.
  • La palabra que conduce a la lectura de los números, entre los cuatro y cinco años.

    Los períodos sensibles para cada niño varían individualmente y son aproximados, pero por todos pasan y nunca regresan. Según Montessori, en la mayor parte de las escuelas, las habilidades básicas se enseñan en gran parte, después de que sus períodos sensibles han pasado.

 

Esther Fasja

Redacción

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